Y VOLVER, VOLVER..

He vuelto. Y no os creáis que no ha costado, porque el regreso a la rutina, al trabajo, a los compromisos sociales… vamos, a la vida civilizada en general, es doloroso. Muy doloroso.

A ver, es que por muy fashionista y estupenda que sea una, lo de pasar quince días asilvestrada es toda una experiencia de lo más regeneradora.

Entiéndase por asilverstrada quince días sin subirse a unos tacones. Quince días sin saber qué es el eye liner. Quince días en los que lo más glamouroso que he hecho ha sido cenar en un restaurante, y para eso vestida de trapillo.



Vamos, que el día que entré de nuevo por la puerta de mi casa, cargada con una maleta llena de ropa sucia y con los mismos pelos que la Baronesa Thyssen –pero en moreno, claro-, y vi mi imagen reflejada en el enorme espejo de nuestro cuarto de baño… ese día decidí que, por muy divertido, refrescante, alentador y renovador que sea eso de las vacaciones “en plan hippy”, la cruda realidad es que a tu regreso siempre te encontrarás con…

… LAS 5 COSAS IMPRESCINDIBLES QUE TODA MUJER DEBE PONER EN PRÁCTICA AL REGRESAR DE UNAS LARGAS VACACIONES (si espera poder retomar su vida con un mínimo de estilo, claro)

1.- Depilarse: Es un hecho, el pelo crece. Y salvo que seas de esas afortunadas que ha recurrido a la depilación definitiva, quince días habrán sido más que suficientes para que tu cuerpo haya comenzado a parecer el de un osito de peluche.





2.-Exfoliarse: y untarse de pringues y mascarillas varias el cuerpo entero, y principalmente esa carita angelical que en estos momentos luce más puntos negros que el carnet de conducir de Farruquito. Y si eres de las que cree que al no llevar maquillaje evitas las impurezas, he aquí una verdad que te asombrará: la polución también ensucia tu piel, y no sólo la carrocería de tu coche.







3.- Sesión de Peluquería: Cada mujer es un mundo, pero incluso en las mejor melenas quince días sin mascarilla, sin plancha de alisado y sin cuidar el color son todo un siglo de efectos.







4.- Manicura y Pedicura: Aunque te hayas cuidado un poquito estos días, reconócelo, nena, tus pies parecen garras de oso pardo y en tus manos hay más cutícula que uña. Puedes hacértela tú misma en casa si tienes los utensilios y sabes cómo. Si eres algo patosa, o el daño es ya de índole hecatómbica, recurre a un profesional.





5.- Reorganizar el armario: Cuando un par de días después del regreso consigas terminar de tender todas las lavadoras te darás cuenta de que entre toda tu ropa hay un exceso creciente de camisetas básicas y jeans hechos polvo, y una acuciante carencia de modelitos sofisticados y elegantes… y no es que no los tengas, es que las vacaciones los han relegado a la segunda fila del último altillo de tu armario. Rescátalos, y si tu Visa te lo permite añade una nueva adquisición para poder sentir la reentré como algo agradable, y no como un castigo.





Ahora ya sabéis que he estado haciendo estos días desde mi regreso… pero como ya he logrado mi objetivo y vuelvo a ser un ser humano limpio, aseado, elegante y convenientemente encaramado a sus stilletos, puedo decir con la boca bien grande que…

¡¡¡¡HE VUELTO, Y HAN SIDO UNAS VACACIONES MARAVILLOSAS!!!!


... Aunque os he echado un poquito de menos.