EL UNIFORME

Cuando era niña estudiaba en un colegio en el que el uniforme era obligatorio.

Consistía en un pichi azul marino, un polo blanco, medias azules y zapatos “negros” (jamás lo entenderé). Era lo más desfavorecedor del mundo, y desde que tengo uso de razón he odiado ese uniforme.


Y diréis vosotros, “¿y a nosotros qué nos importa?”.

Pues veréis, ayer, comentando este tema con unas cuantas mujeres, llegué a la conclusión de que ese uniforme fue precisamente el causante –bueno, uno de ellos- de que la moda me apasione.

Mi madre cosía estupendamente, y tenía un ojo de lince para el patronaje, así que desde niñas mi hermana y yo hemos ido siempre impecablemente vestidas con los modelitos exclusivos que mi madre y mi abuela se inventaban. Vestidos con nido de abeja, conjuntitos ideales de camisa bordada y falda plisada, jerseys con diseños maravillosos y cuellos imposibles…


Comprenderéis, pues, que para mi la obligatoriedad del uniforme suponía renunciar a un armario colorido y maravilloso que me hacía sentir una niña especial. Ponerme el uniforme cada mañana era para mi un horror inevitable que había que sufrir y que trataba de paliar con los accesorios más llamativos posibles (desde carteras y estuches hasta lazos del pelo, todo valía), y que me forzaba a fijarme por la calle en las maravillosas prendas que las “niñas de colegios sin uniforme” lucían. Luego fueron las revistas de moda, los estilismos de las películas, los de las series de televisión y los de los cantantes que tanto adoraba y que desde luego marcaron en buena medida mi forma de vestir (y no, yo no fui de las de Rick Ashley… más bien de las de Alaska y Loquillo)


Con los años los conjuntitos de mi madre comenzaron a parecerme aburridos. En mi adolescencia, la niña insegura y deseosa de reconocimiento que yo era lo que quería era vestir “como las demás” (malditas ansias de pertenencia la grupo). Yo quería modelitos de Tintoretto, Don Algodón y Traffaluc, que era lo que mis amigas se ponían.


Aún recuerdo con horror como en una ocasión, invitadas a una fiesta, mi amiga E. y yo aparecimos vestidas exactamente iguales. Y digo exactamente con todas las letras. Misma camisa, mismos vaqueros, mismas zapatillas… hasta el mismo cinturón.

De todos modos, incluso en esa época en que mis ansias de mimetización me llevaron a imitar todo lo que mi pandilla se ponía, siempre he tenido un “puntito” particular y rebelde. Yo soy así.

Ahora, miles de años después, viendo las fotos, descubro que nunca he vestido igual que nadie. Sí con las mismas prendas, pero no igual. Y eso refrenda mi teoría de que la ropa, la vestimenta, forma parte del “yo” que somos.

En cuanto tuve oportunidad abandoné para siempre aquel odiado uniforme y jamás regresé a él, salvo para la graduación, en la que era imprescindible.

Cada vez mi estilo era más personal, aunque no siempre afortunado. Pero he de decir que la cabeza muy alta que mis experimentos estilísticos me llenan de orgullo, porque, a pesar de sus en ocasiones nefastos resultados, sirvieron en su momento para expresar cómo me sentía, y para forjar un bagaje de mi estilo actual.


Pasé de la etapa mimética a la etapa “soy diferente”, de esa a la de “soy estilosa”, de aquella a la de “soy especial”, y, ya entrada en la veintena, aterricé consecutivamente en las etapas de “soy trendy” y “soy fashion”.


Como veis, para mi la ropa, la forma de vestir, ha sido siempre una forma de marcar mi estado de ánimo, mi forma de pensar, mi diferencia personal y hasta, en mi etapa más gregaria, mi pertenecía a un grupo determinado.

Este fin de semana cumpliré 29 añazos. Y, evidentemente, celebraré una fiesta con todos mis amigos y seres queridos. Una fiesta en la que sonarán los discos que marcaron otras etapas y los que marcan esta que ahora comienzo, y en la que no habrá uniformes, porque cada uno vestirá a su manera (aunque más de uno acabe llevando prendas muy pero que muy parecidas). Y seguro que entre los regalitos que caigan habrá más de una y de dos bolsas de tiendas de ropa y complementos. Es una constante en mis cumpleaños, y es una constante que adoro.

Ayer me pasé media noche pensando qué demonios iba a ponerme para la fiesta del sábado, y finalmente opté por un minidress de punto fino en color gris marengo de Pepa Karnero, con bolsillos y cuello capucha, medias del mismo tono, pumps amarillos, un broche enorme amarillo, negro y blanco y cartera de mano en amarillo y negro.


Y una vez que había decidido mi estilismo, me dormí tranquila. Primero, porque me gustaba lo que había elegido. Segundo, porque me pareció muy representativo de mi etapa actual. Y tercero, porque, por muchos años que hayan pasado, sigo siendo la misma niña que, vestida con aquello horrendo uniforme, dibujaba modelazos imposibles en los bordes de la carpeta para que su madre los transformase en realidad, mientras soñaba con un vestidor enorme y perfecto.

54 comentarios:

Betty Boop dijo...

Mi madre también me hacia la ropa, a mis hermanas y a mi, la diferencia es que yo en el cole no llevaba uniforme, pero tampoco te creasque era mucho mejor, odiaba aquellos jerseys blanco de cuello vuelto, horribles!!, a mi también me entusiasma la moda, aunque normalmente suelo vestir muy clasica, por mi trabajo que no me permite excentricidades, aunque cuando puedo, me libero y me pongo lo que realmente me gusta.
Un beso Maria.

nine dijo...

¡¡felicidades! Te entiendo perfectamente, aunque yo nunca llevé uniforme, soy de las de cole público de pueblo, de modo que allí la diversidad mandaba. Mi madre también era increible inventándose modelitos!! aunque nos vistiese iguales a mi hermana y a mi!!
Me encanta el estilismo que has escogido para tu fiesta de cumple, Pepa Karnero, la verdad es que cada vez me gusta, y es de las pocas marcas malagueñas.
Has visto la temporada de primavera verano? Tiene un vestido palabra de honor precioso que creo que va a acabar siendo mío!! un besote

aunqueyonoescriba dijo...

ainss yo ya lo he dicho: no soy fashion... pero es verdad que ahora le presto más atención a lo que me pongo... yo he sido un desastre, y eso que también poseía un armario exclusivo, diseñado y creado por mi madre, y que siempre me ha gustado la moda, yo he crecido dibujando modelitos en los bordes de los periódicos/revistas y haciendoles trajecitos de papel a las maripepas... soy toda una contradicción.

Rebeca dijo...

Hola guapa!!

En primer lugar, muchas felicidades por adelantado!!! Y en segundo, pero ojo, no menos importante, enhorabuena por el blog. Me encanta como escribes y la forma que tienes de contar las cosas.

Te llevo leyendo bastante tiempo, pero hasta ahora no me había animado a escribirte.

Bss

maba dijo...

felicidades por el comple!! y las tres fiestorras que te vas a pegar!!

lo mejor de tus 29 es que has encontrado tu lugar en el mundo.. por lo menos en el de la moda y en el del estilo propio que es el mejor!!!

besos.. y que cumplas muchos más!!!!!

María dijo...

Betty Boop, clásica o moderna, lo importante es vestir como ter sientas más tú. A mi el uniforme me cabreaba porque no me sentía nada cómoda vestida de "borreguito", igual a todas.

Paradojas de la vida, luego pasé por esa etapa terrible de querer "mimetizarte" con el ambiente.

BACCI dijo...

yo también llevé uniforme y de hecho ahora me he autofabricado otro para ir a trabajar: sota, caballo y rey y no me parto más la cabeza, q quieres, entre semana no doy pa más!!!!

eso sí, intento compensar el finde!!

fotos nuevas!!

María dijo...

Nine, he entrado en su web a descubrir novedades, y he visto ese vestido, y algún otro que me ha encantado.

Se impone una visita a Ven que te Combino, la tienda donde compro Pepa Karnero en Coruña

María dijo...

Aunque..., eso de que no eres fashion es una teoría rebatible. Si no te preocupases por lo que te pones, aún vale, pero si te pones cosas que te gustan ,es que la moda te gusta.

María dijo...

Rebeca, mil gracias!!! Espero poder leer tus comments mucho más a menudo ahora que te has arrancado!!!

María dijo...

Maba, gracias!!!

La verdad es que con los años cada vez me encuentro más a gusto en mi propia piel, algo que me ha costado mucho, pero que mucho esfuerzo.

María dijo...

Bacci, yo, en cuanto llegué a los cursos superiores y me permitieron prescindir del uniforme, me fabriqué el mio propio: jeans, camiestas y jerseys, y bailarinas y zapatillas.

Pero al menos era el mio, con mi estilo y mis colores.

En el trabajo soy algo más innovadora, pero porque encuentro muy divertido lo de pensar en qué ponerme... y claro, no tengo un baby que cuidar, que eso influye!

Teiddana dijo...

¡Muchas felicidades por tu cumpleaños! Compartimos edad, yo también tengo 29. Sobre los zapatos amarillos últimamente me encantan, este verano van a estar por todos lados. El vestido gris parece muy mono. Pues nada, que disfrutes de tu fiesta.

Vistiendo a Candela dijo...

Muchas felicidades por adelantado.
Te entiendo perfectamente, yo no use uniforme pero si que tuve muchas etapas en mi armario.

Eli dijo...

Feliz cumple!!!!
tienes un regalo en mi blog, espero que lo disfrutes tanto como yo.

29 besos para ti.

Cruela dijo...

Yo fui de las privilegiadas que jamás tuve que ponerme un uniforme, así que pude ser de todo disco, punki, new wave según lo que escuchaba... cómo nos burlábamos de las de uniforme con sus pichis jjaajaj sobretodo a los 15.,..
Ahora soy madre mi niña tiene uniforme y me encanta porque por la mañana no hay decisiones... se pone el uniforme y a correr

Felicidades y pasatelo bien
Besos

Lara dijo...

Jjejje,qué historia tann wayy!!!Menos mal que a mi no me tocó el uniforme,aunk a mi hermano ya si.de todas formas yo pasé algo parecido con los zapatos,porque llevaba plantillas y los zapatos que me cmpraba mi madre eran de esos negros con cordones...orribles!!!!Me acuerdo que me dejó ponerme mi primera bailarina en mi comunión y bueno...jeje,fue un grann momento!!

Por si no me acuerdo,muxas felicidadesss y que pasess un gran día!!

BESOSS

Bilbao-sansebastian-sisters dijo...

por si las moscas... muchas felicidades guapa!!
yo tb sufri el uniforme (tampoco entiendo lo de zapato negro ehh) jaja pero ahora miro atrás y aunqeu en aquel momento me daban envidia las niñas con sus colorines, reocnozco qeu era cómodo de narices!! que nadie criticaba a nadie como en otros colegios por ser hortera, pija o cutre, porque todas ibamos igual!!
pero tb te entiendo.
irás guapísima a recibir los 29!! verás.
pasalo genial. un beso cris

katmos dijo...

Yo también llevé uniforme, pero me gustaba porque no tenía que preocuparme por lo que me iba a poner cada mañana; es más, cuando pasamos al bachillerato, los viernes nos dejaban ir de calle y yo iba con el uniforme.
Y eso que el primero que tuvimos era horroroso, con decirte que esa tela la tenían de tapizado en los asientos de unos autobuses: Pichi de cuadros grises, verdes y granates, camisa beige (nunca entendí por qué no nos la dejaban llevar blanca), chaqueta verde, medias blancas (la camisa no podía ser blanca, pero las medias sí), zapatos negros y para rematar un chaquetón granate con el escudo del colegio en la manga. Después de varios años con este uniforme, pasamos al azul marino, con medias azul marino, pero la camisa "erre que erre" tenía que ser beige.
AAAAAyyyy que recuerdos más lejanos.
No me enrrollo más y muchas felicidades... que joven eres, aún no llegaste a la treintena y yo camino de la cuarentena.

Que lo pases muy bien en tu fiesta de cumpleaños y que tengas muchos regalitos.
Besos.

Anónimo dijo...

Y yo también iba de azul marino...con el mismo pichi..el polo blanco..y esos zapatos...Eso sí...como prenda exterior lo que quisieramos: y así fue...como el color se adueñó de mi existencia...y eso me marcó. No tengo una sola prenda en mi armario de ese color...aunque en ese colegio también usaba corbata los primeros años...y puedo decir que me chiflan las corbatas...y hoy en día me las pongo...Un beso y FELICIDADES....a una de 29 desde una de 35...Galaica

Ely dijo...

No llevé uniforme, y fue un verdadero castigo el no tenerlo, proque cada dia te castigabas con el "que me pongo" y el "no tengo nada para ponerme", odiaba los vestidos de nido de abeja y les tiraba lejía "sin querer", esto conllevaba castigos y demás. Encima era tremendamente delgada, y cuando la epoca de los leggins, que no eran de calidad muy excelente, pues me quedaban flojos, mi adolescencia pasó la epoca de las hombreras, y parecía un pollo con hombros de señora de 89 kg... Asi que... no fuiste tan desafortunada por llevar uniforme, el instituto es una epoca de guerra civil, un todas contra todas. Y los findes en el Playa Club, era como una batalla de a ver quien era mas fashion y por lo tanto mas victim... eso, sumado a la busqueda de tu tribu ideal, supone un viaje mas largo que el de Marco Polo, eso sí... a los 18 comenzó la cura, lenta... pero efectiva. Pese a ella, sigo pensando que aquella epoca nos marcó un monton a muchas, veo por la calle a conocidas de aquella epoca y todavía nos miramos de arriba abajo, ninguneandonos y torciendonos la cara jajajajajaajja.
Querida, feliz cumpleaños, y piensa que los 29 es una edad de transición para entrar en la pletorica treintena.

Ely dijo...

Ah¡ esclavas... o franciscanas? Yo Sagrada Familia... una niña buena, en un colegio de malotes... Asi soy, aspecto de candida y candida, hasta que sale mi un Hulk interno

María dijo...

Teiddana, gracias!!! los zapatos amarillos será un must este verano, seguro

María dijo...

Vistiendo a Candela: Gracias!!

Y eso que no he hablado de la etapa "me-visto-sólo-de-negro-porque-el-mundo-me-odia-y-qué-yo-a-él-más"

María dijo...

Eli, gracias!!!

María dijo...

Cruela, reconozco que el uniforme es comodísimo para los padres, e incluso para algunos niños... pero a mi me marcó, qué quieres que te diga

María dijo...

Uy, Lara, yo de los zapatos aún no he hablado, peor hablaré... es que mi madre nos vestía monísimas, pero los zapatos era ya otra cosa. Creo que tenía como dos pares, y luego zapatillas, pero ir con un vestido blanquito y esos zapatos de color azul marino, me ponía mala.

Creo que por eso tengo el zapatero en doble fila ya de la cantidad de ellos que me he comprado en mi edad adulta!!

María dijo...

Bilbao... Hombre, reconozco que evita comparaciones, pero también evita expresar a la gente su forma de ser.

Y bueno... por la ropa, no, pero por las carpetas, las mochilas, las pulseras... nos comparábamos igual!!!

María dijo...

Katmos, gracias!!!

Yo lo de cumplir años lo llevo genial, la verdad, porque me hace ilusión!!!

Este año son 29, y ya estoy desenado decir que llegué a los 30!!!!!

María dijo...

Galaica, parece que compartimos colegio, aunque yo la etapa de la corbata no la pillé. Una lástima, con lo estilosas que son. Ahora tengo muchas y las uso bastante!

María dijo...

Ely, yo Esclavas, jajajaja

Esa época de Guerra Civil que tú dices -muy bien explicado, sí señor- en mi caso fue guerra interior, porque yo con quien más luchaba era conmigo misma. Ya sabes, la historia del patito feo, la niña buena, feucha y lista que nunca ha roto un plato... un coñazo, vamos.

Me costó encontrar mi sitio en el mundo, pero en cuando me di cuenta de que en la tarima del Playa, allí donde estaba el dj, era la reina, mi vida cambió, jajajajajaja

Mira, algún día haré un post sobre esos momentos tremendos de la adolescencia, bailando en el Playa en la sesión joven, vestida de domingo. Jesús, qué tiempos

MEL dijo...

Ay María, 29… muchísimas felicidades!! disfrútalos que no vuelven!!

Respecto a uniformes te diré que gracias a vete tú a saber nunca tuve que llevarlo, iba a mi bola y recuerdo ir de compras con mi madre y decirle, ay ama, mira que jersey más bonito, y ella… peroperopero tú estás loca? si es de hombre y 5 tallas más que la tuya. Debido a mi gran poder de convicción me salía con el jersey… aún hoy me lo recuerda, aún hoy tengo pesadillas… y las hombreras? madredelamorhermoso las hombreras…

Hoy en día adoro los uniformes, los de policía, bomberos… mmmmmmm

pinkocha dijo...

¡Ey, guapísima, felicidades! Vaya fiestorro y vaya modelazo...
Tu post me trajo muchos recuerdos. Mi uniforme también era horrososo, falda de cuadros verdosos y jersey verde, pero yo me empeñaba en "customizarlo". Cambiaba el color del jersey, me ponía calzas en vez de pantys, maxibolsos para llevar los libros (¡era una adelantada!)... Y, por supuesto, como toda quinceañera tarada que se precie, tijeretazo a la falda. ¡Hasta que el director me llamó a su despacho para darme el toque! Je, je, je, fueron años duros, pero ahora miro atrás y los recuerdo incluso con cierta nostalgia.
Pásalo muy bien este finde, guapa. Bikos.

coco dijo...

yo tb pertenezco a las de uniforme, de esclavas y playa club. Pero siempre he pasado absolutamente de todo. Y paso. Creo que el estilo está dentro y soy más partidaria de una cuestión de saber estar que de moda. Como tú dices, una manera de manifestarse. A mí nunca me ha atormentado. Siempre he ido por libre. Me han mirado muchas veces como a un bicho raro por no llevar lo que se suponía que había que llevar, y a mí eso de ser diferente siempre me ha gustado. Las marcas en la época adolescente me daban igual, pasé de las hombreras exageradas (buf, con el uniforme) y nunca me gustó ser un clon. En la facultad he seguido practicándolo (aún recuerdo una compañera que insistía diciendo por qué no me combraba los vaqueros más ajustados), y ahora me disfrazo siempre que me da la gana. Por mucho que la gente se empeñe en decirme que eso que llevo es una bata. Solamente hago caso a mi intuición, las modas me dan totalmente igual. Al final, el vestir sin dar el cante es una cuestión de seguridad y autoconocimiento. Por muy extrañamente que decidas tus prendas, siempre y cuando las lleves con total convicción, estarás estupenda.

Felicidades por los 29!! celébralos por todo lo alto y pásalo fenomenalmente bien. Un besazo

María dijo...

Mel, yo reconozco que sigo aborreciendo bastante los uniformes... incluso esos!!!

yo soy más de tio bueno con vaqueros y camiseta... es que mi vena rockera puede conmigo!!

María dijo...

Pinkocha, yo también odiaba las mochilas!!! siempre bandoleras o maxi-bolsos robados a mi madre, normalmente.

El uniforme lo customizaba poco porque no tenía muchas posibilidades... camisa en lugar de polo, más corto, muchas pulseras y medias de piel de melocotón, o sea, de 80 dens,... sí, es verdad, éramos visionarias!!!

María dijo...

coco, el estilo se lleva dentro, tienes toda la razón.

En mi pandilla fui la única que renunció al uniforme. La única que se plantaba vaqueros para salir al Playa (en aquella época en que íbamos como de domingo para salir). La que se plantaba jerseys xxl y camisas masculinas sobre pantalones de montar... y siempre fui la rara. Y me importó siempre un bledo!!!

Buró Loft dijo...

María, antes de nada...muchas felicidades por tu próximo cumpleaños!! seguro que la fiesta resulta un éxito y estarás guapísima. Quería también darte las gracias por la crónica del evento que compartimos con 'vistiendo a candela', fuiste la mejor reportera que pudimos tener y conocerte fue todo un placer!! Siento no escribirte más, como ves por nuestro blog, no tenemos mucho tiempo...pero me encanta leerte...Gracias por hacer tan agradables esos minutos robados al trabajo pinchando siesqueasinosepuede!! eres fantástica.

M. dijo...

Me ha encantado el post, tan evocador ^^ Muchísimas felicidades anticipadas :D Disfruta muchísimo de la fiesta, y sigue deleitándonos con tus post imprescindibles :)****

María dijo...

Buró Loft: Gracias a vosotros por el trato exquisito y por esos espacios que han determinado que cambio completamente los textiles de mi dormitorio buscando ese efecto María Antonieta que tanto me enamoró

María dijo...

m., gracias!!!

Con lo que disfruto yo esto de la escritura, créeme que, de momento, tendreis "siesqueasinosepuede" para rato!!

mala dijo...

maría cariño te tengo abandonada, espero que me lo perdones! estoy tratando de haceros un repaso a todas pero posteas tan largo jajajajaja

ahora estoy en un mundo paralelo a este cuando vuelva a la normalidad seré de nuevo tu comentarista asidua jajajaja

gracias por tus buenos deseos!

María dijo...

Mala, son sinceros de verdad, y no te preocupes que comentes o no comentes sé que andas por la blogsphera y eso me vale!!

Tallacuarenta dijo...

jooo qué bonito post!
yo nunca llevé uniforme y sabes qué? flipa, pero sieeeempre quise uno!! con sus tablitas, sus calcetines hasta la rodilla...ayyyy qué envidia me daban...y seguro q si hubiera sido obligatorio, pues eso, hasta el culo de él

Ya se sabe..

un besete

Psiche dijo...

Felicidades María!Espero que lo estés pasando muy bien en tu fiesta!

Psiche dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
maría dijo...

Pues nada, feliz cumpleaños.
lamari

Felisberto Ruiz dijo...

Como me fastidiaba mi uniformde de secundaria, era verde con un pantalon gris pricnipe de gales...guacala..el de la primaria era cute, muy gris con cetalles en vino. me gsutaba...Ahora que bueno que no uso uniforme..
..
.
.
sabes algo?
..

..

..
Feliz cumpleñaos...te mando mis mejores deseos...que tengas un d´pia fantastico y que este año sea de los mejores.


besazos fashionistas

María dijo...

Tallacuarenta, gracias!!

Yo creo que queremos siempre lo que no tenemos. Mi hermana -dos años menor- lloró tanto cuando empecé a llevar uniforme que mi madre tuvo que hacerle un pichi igual para que no protestase!!!

María dijo...

Psiche, lo hemos pasado genial!!

Prometo un post con los detalles de la fiesta

María dijo...

La mari, gracias!!!

María dijo...

Felisberto, muchas gracias!!!

Mis amigos -varones, digo- estudiaban en otro colegio que también tenía uniforme, consistente en un pantalón gris y un polo azul celeste... ninguno de ellos ha vuelto a usar el color celeste!!!

baballa dijo...

Hola maría! yo no tenía uniforme, en Lugo pocos colegios tenían pero la verdad no me hubiese gustado, pero ahora que soy madre, doy gracias a dios porque mi hijo lo llevará con lo cómodo que es. recuerdo las discusiones con mi madre todos los días.
Me encanta el vestido que llevarás ya me informarán de lo guapa que vas.. por cierto enhorabuena me han contado.
besos

María dijo...

Baballa gracias!!!

Siento mucho que Oe no pudiese venir. Tendremos que organizar otra, jajaja