VOLVER A EMPEZAR

¿De dónde habrá salido esta camiseta?




Esa es la frase que más repetí ayer por la tarde. De hecho, la dije tantas veces que me asusté a mi misma. En serio.

Todo comenzó casi por casualidad.

Yo no pude disfrutar del puente. P. tampoco, porque trabajó el sábado y el domingo, pero sí pudo cogerse jueves y viernes y marcharse a tierras más cálidas a disfrutar un par de días de sosiego.

En esos dos días en que me encontré solita en casa, releí con interés –y con resaca, que el miércoles la cosa se lió mucho- las revistas que atesoro en el salón. Modelazos impresionantes y versiones de los mismos a precios asequibles, que me hicieron pensar y repensar en las múltiples posibilidades de mi armario.






El sábado se celebraba el Mercado de las Artes Aplicadas en el Soho –mi barrio- y como P. estaba trabajando duramente en Mondoñedo hasta casi medianoche, quedé con mi amigo S. para comer por la zona. Hacía un día espléndido, caluroso y radiante, y como el autobronceador de Clarins que me he comprado funciona que da gusto, y tenía unas ganas locas de lucir pierna, me planté el vestido camisero de Benetton en blanco con un cinturón fino de piel en color natural, dando dos vueltas alrededor de mi cintura, y mis nuevos peep-toes en color chocolate (con leche) y tacón cuadrado. Me cargué las muñecas de brazaletes de madera y oro, y me lancé a la calle pensando que hace a penas unos años no me habría atrevido ni loca a plantarme un modelito como ese.





En esos pensamientos andaba mi vacacional cerebro el domingo, cuando me encontré en el Elle de mayo un artículo que desplegaba las claves de una compra perfecta. Básicos al margen (camisetas blancas y negras, camisa de corte masculino, unos buenos jeans, un lbd versátil…) es verdad que hay prendas que resisten modas y tendencias gracias a unos tejidos de calidad, un corte cuidado o al simple hecho de adecuarse a nuestro estilo personal…

…sólo que el estilo personal cambia. Y si no miradme a mi, que antes de descubrir Glamourama era capaz de plantarme cada cosa que mejor ni hablamos.

El caso es que, en pensando en esto, y en vista de que P. tenía la tarde liadísima ante la edición al menos hasta las 20.00 –hora en la que finalmente salimos de casa para tomar unas cañas-, decidí armarme de valor.

Desmonté el armario.








Esparcí todas las prendas sobre la chaise long del salón y comencé a separar en montoncitos siguiendo las instrucciones que un día aprendí de Miss B –prendas que me pongo, prendas que me pongo poco, prendas que quiero conservar aunque no me ponga, prendas que hace años (en plural) que no me pongo-.

La diferencia con otros ataques de orden en el armario consistió en combinar estas instrucciones básicas con las que aparecían en Elle –prendas versátiles sí, prendas muy tendencia de hace años no, etc., etc…-, y con una nueva consigna; a saber: Yo no soy la misma que hace cinco años, cuando me compré esa camiseta.

Esto supuso que, como ejercicio previo a la limpieza de armario, me vi obligada a hacer otro centrado en mi misma, y en cómo quiero verme. No en cómo me veo, sino en cómo quiero verme.

En base a todo esto, desterré de mi armario algo así como un kilo y medio de camisetas básicas con corte clásico en algodón básico de todos los colores, que siempre me han sentado fatal y que sólo me pongo cuando tengo una pereza mortal. A partir de ahora, cuando me sienta perezosa, me plantaré un minidress sencillo. Se acabó la María perezosa y sin estilo. Bienvenida la María perezosa y chic.



Me deshice también de algunas prendas que no sé muy bien cómo llegaron a mi armario. Jerseys y camisas de estampados y colores nada favorecedores, que inexplicablemente recuerdo haber comprado y que, en muchos casos, me he puesto a penas dos o tres veces. Son fruto de compras rápidas, irreflexivas y poco productivas, que, para evitar repetir, me obligué a cuantificar. A partir de ahora seré igual de despilfarradora, pero más reflexiva. Con lo que invertí en esas prendas endemoniadas en los últimos 4 años podría haberme comprado una cartera de Fendi, unos buenos Loboutin o quizás un par de vestiditos de Kina Fernández, por ejemplo.



Mientras iba amontonando en el suelo prendas y más prendas condenadas al destierro absoluto, comencé a darme cuenta de cómo había sido antes, de cómo soy ahora, y de cómo quiero ser en el futuro. Y me sentí genial.

Me sentí relajada y aliviada cuando arrojé al montón de descartes un par de tops presuntamente lenceros que –lo confieso- no llegué a estrenar. Los compré en una etapa de mi vida en la que consideraba que sexy y destapada eran el mismo adjetivo.


Me sentí sexy y madura cuando descarté un par de camisetas de calidad peor que mala, en colores imposibles, que adquirí en la etapa de “yo no quiero crecer nunca”.

Me sentí realizada y encantada cuando rescaté de entre mis cajas de ropa “para revisar” un par de vestiditos de hace ya muchos años. Fueron novedosos en su momento y ahora sencillamente son tendencia. Al igual que unos cuantos tank-top en colores neutros, o a rayas y con estampados rockeros, que pienso combinar este verano con mis capri resucitados de entre los “muertos estilísticos”. Comprendí entonces que incluso en mi oscuro pasado tuve momentos de lucidez estilística. Qué alivio.



Un par de horas después de haber comenzado la criba, me encontré a mi misma frente a un vestidor casi ideal… y sin haber invertido más que los 2€ que me costaron los más de 5 sacos de plástico en los que acumulé los restos de mis compras pasadas. Todos ellos descansan ahora en un hogar de beneficencia del barrio, donde agradecieron mucho mi colaboración –aún encima-.

Ayer por la noche, al abrir de nuevo el armario para escoger el modelito de esta mañana, me sentí… maravillosamente. El vestidor estaba ordenadísimo –eso suele ser así- pero es que además estaba… despejado. Y todo, absolutamente todo lo que colgaba de las perchas, todas las camisetas dobladas en sus cajones, todos los pantalones y faldas… todo me apetecía ponérmelo. Todo me parecía irresistible.



No sé lo que durará esta sensación –tuve una muy parecida cuando hace cuatro años abandoné el hogar familiar y construí el mío propio, dejando atrás lo que no quería llevarme- pero me imagino que, cuando menos, me ayudará a construir este nuevo yo con el que entrar en la treintena con buen pie.

Ah!! Y para los indecisos, para aquellos a los que les cuesta desprenderse de un jersey lleno de bolitas “por si a caso”: os aseguro que la sensación que provoca la visión del armario perfecto, apetecible, original, personal, compensa el trauma que supone hcaer salir de casa sacos y sacos de ropa. En serio.


¿HABEIS HECHO ALGUNA VEZ UNA LIMPIEZA DE ARMARIO SEMEJANTE?

¿ESTAIS ALGUNO ATRAVESANDO ESTA ETAPA DE RECONSTRUCCIÓN QUE ME ACECHA?

¿TENEIS ALGUNA CRIBA PENDIENTE EN VUESTRO ARMARIO?

49 comentarios:

BACCI dijo...

jajjaja siiiii yo también lo hice la semana pasada ¿cómo coño pudimos comprar ciertas cosas??? Por suerte hay algunas q no llegue a ponerme (es que los espejos y las luces de las tiendas deben ser hipnotizadores porque si no no lo entiendo la verdad) Mis ex-prendas favoritas pero q han perdido el color o la talla... en fin cia ciao sin dolor y bienvenuti a las nuevas prendas que serán el outlet de mi futuro. Por cierto q me pongo a hacer un post q me acabas de inspirar. Besos wapaaaa

VOGUE dijo...

Bueno bueno, me ha ENCANTADO EL POST!!

Te dire, que realmente, HE SENTIDO ENVIDIA!!

Ademas, me identifico bastante. Es cierto que ya no soy la misma que hace cuatro años y que mucha de la ropa del año pasado, ya no refleja como quiero ser! que razon tienes.

Cuando abro mi armario tengo la sensacion de que todo es viejo y nada tiene que ver conmigo...pero me da pena tirar cualquier cosa! lo que me pasa es que siempre pienso que lo echare de menos.

Pero quiero sentir lo contrario! abrir el armario y que todo me vuelva loca. Ainsss este puente era ideal para ponerme a ello, pero no he parado en casa!

He hecho un viaje al camarote a por un par de vestidos veraniegos y he visto tooodo lo del verano pasado y NO ME HA HECHO MUCHA ILUSION...ainssssss! que desastre.

Me tengo que poner a ello urgentemente!

Besotes!

M. dijo...

*levanta la mano dando saltitos*

Yo, yo, yo!!! yo estoy en plena etapa de reconstrucción, personal y de todo tipo :) No te puedes imaginar la ilusión que me ha hecho encontrarme con este post. Lo de los sacos de ropa me ha recordado muchísimo a un programa que echan en People+Arts llamado "No te lo pongas", que es de lo mejorcito y de lo más divertido que puedes ver en la tele hoy en día jeje

Gracias por este maravilloso post y por darme, sin querer, el empujoncito para decidirme a renovarme por dentro y por fuera :)

Besos guapa!!!

Beatriz dijo...

muy bueno, maria, veo que eres una mujer en eterna evolución, me imagino el cambio y flipo! Yo nunca he pasado por cambios tan drásticos, siempre me ha divertido acojer las tendencias según vienen aunque evidentemente cuanto mas "mayor"?? te conoces mucho mejor y vas marcando sin siquiera darte cuenta un estilo propio.
Me hace mucha gracia ir de tiendas con las amigas que aunque coincidimos en gustos, no en estilo exacto, y podamos decir, ¡mira, este vestido que ideal, es muy "tu", verdad?!
Lo de liarme a tirar en el armario y dejarlo impecable lo hago muy a menudo, me entran como especies de ataques! y no dudo en arrasar, mmm, me sienta de cine, es como limpiarme un poquito por dentro.

NUT dijo...

Me identifico totalmente, llevo una temporada bastante larga deshaciendóme de ropa que me niego a poner de nuevo, creo que és un buen ejercicio para la salud mental. Después me siento cómo si me hubiera quitado un peso de encima!

Nais dijo...

Ainsss me han entrado ganas de tirar todo mi ropa y ordenarla como tu y que cuando abra el armario me apetezca ponerme todo como te pasa a ti.
Que bien lo has hecho y a mi por lo menos me has ayudado.
Mi chico no se lo va a creer pero veras que limpieza hago veras que si.

María dijo...

Bacci, que guay saber que no soy la única que se inspira en post de otras!!! jajajaja

Ya sabía yo que mi ataque de limpieza no era algo solitario

María dijo...

Vogue, por el amor de Dior!!!´

Tú, precisamente tú, NO TIRES NADA DE NADA!!! Si quieres deshacerte de algo y tienes cositas de la talla 40, aquí tienes una buena samaritana dispuesta a acoger a tus desheredados...

Pero si tu armario es perfecto!!!

María dijo...

M., me encantaba ese programa!!! Lo veía cuando pillaba People&arts!!!!

Yo tb estoy en etapa de reconstrucción, pero al contrario que en otras ocasiones, esta vez no ha habido crisis previa... creo que es la evolución natural, fíjate.

María dijo...

Beatriz, esas salidas con amigas son lo mejor!!! yo es que soy muy pero que muy diferente a todas ellas... que entre ellas se parecen bastante, así que suele ser muy divertido.

Es verdad que cambio mucho, pero siempre en lam isma línea.

Anímate a dar el salto mortal del armario, ya verás qué sensación de ligereza!!!

María dijo...

Nut, exactamente eso es a lo que me refiero, a esa sensación de estar recreando una especie de editorial de moda.

Derepente eres ligera como una pluma... mmmmm

María dijo...

Nais, como tu chico ponga la misma cara que el mio cuando me vio salir de casa con cinco sacos de ropa, estarás riéndote un mes!!!

Tú anímate, ya verás qué sensación !!!

Pru dijo...

Maravilloso el post, aquí estoy, muerta de la envidia. Mi armario necesita un repaso como el que le has dado tú al tuyo, pero este puente no he tenido tiempo, y reconozco que cuando me pongo tiro muy pocas cosas... porque todo me da pena!!! Jajaja. Pero tengo que hacerlo, quiero tener la misma sensación que has tenido tú al abrir el armario y ver que todo te apetecía!!! Jo, tengo que cambiar, y sobre todo quitar esas prendas que como te pasa a tí, me pongo cuando me da pereza arreglarme.. si no las tengo... adios problema! Prometo ponerme a ello.
Besosssssssss

IBI dijo...

ufff el otro día después de montar nuestro nuevo armario me puse manos a la obra, retire bastantes cosas, es cierto, pero de lo que más me cuesta deshacerme es de tops y camisetitas, tengo alguna incluso con la etiqueta! jaja creo que tengo que ser realista, porque si en dos años no me las he puesto dudo que me las ponga... son las tipicas para fiesta y asi de verano y ya hace mucho que en esas ocasiones casi siempre tiro de minidreses porque me sientan mil veces mejor entre otras cosas..

María dijo...

Pru, tú ármate de valor y al toro, que dicen los entendidos. Merece la pena sentir que todo te gusta!!!

Y sí, mi gran problema eran esos días en que te da pereza todo, y te plantas una t-shirt y un vaquero para bajar a tomar una caña. Vale, pero que no sea "esa" camiseta. Ahora sólo me he quedado con las decentes. Algo es algo!!

María dijo...

Ibi, yo padecía el mismo síndrome que tú, pero lo he solucionado.

Y además he detectado una serie de "normas" que sigo al comprar si darme cuenta, y que voy a cambiar a la voz de ya.

Sí al minidress, no a la camiseta de algodón!!

lamari dijo...

maría, yo tampoco disfruté el puente... de hecho he decidido en convertirme en una reinvención de la chica de la curva...
la chica del puente (yo) acecha en las carreteras a los que sí que pueden disfrutarlo... subiéndose en sus coches y pasando con ellos de charla el tiempo del atasco....
... yo también estoy en crisis estilística...
me grabaré tus reflexiones

María dijo...

Lamari, qué grande tu adaptación de "la chica de la curva", me la apunto, porque es directamente de libro!!!

Las crisis estilísticas siempre se resuelven para bien, así que ´tú tranquila mujer. Es cuestión de algo de gasto (que no tiene que ser mucho), mucha criba y ganas de cambiar!!!

Lu dijo...

Vamos a ver... Yo llevo una época en la que me cambio de casa aproximadamente cada año y medio.
Primera limpieza a fondo hac 3 años, cuando abandoné mi piso de estudiante, segunda más o menos un año despues cuando me mude a mi "apartamento de soltera", la sigueinte hace un año y algo cuando me fui a vivir con mi chico...Y la que viene, en el mes de Julio cuando tengo previsto mudarme al Soho definitivamente y dejar de pagar el alquiler...jejejeje, así que verás qu yo no hago más que limpiezas!!! Y aun así compro y compro que en cada mudanza tiro un camión ( bueno se lo llevo a las monjas de monte alto...)
Por cierto he de decir que el vestido del sábado te quedaba DI-VI-NO de la muerte!!! Muy guapa!!!! Me encantó conocete y me encantó más cuando te fuiste y mi chico dijo ¿pero esa chica no era la del programa.....? jejejeje!!!
Otro fan!!
Un besin

Girl From Lebanon dijo...

Hago cribas constantemente, pero siempre tengo prendas que me da pena tirar, aunque se que no me las voy a poner...que cruz!Bss.

aunqueyonoescriba dijo...

me temo que mi armario no da para tanto.... yo todo lo que me he comprado lo he extrenado, y sólo recuerdo un top, que no me he puesto más de 5 veces, pero el resto... si que está amortizado si...

MEL dijo...

Bonito post, María, como siempre!!

Siento comunicaros que yo SI he disfrutado del puente, he estado en Francia, perdida entre los viñedos de St Emilion y Pomerol y no me he encontrado a la chica de la curva, JA! es más, no me he encontrado ni la curva!!

Respecto a la criba ropil te diré que me he dado miedo a mí misma mismamente, empecé al hacer la maleta, a ver, qué llevo... diosmío, solo tengo ropa negra, 387 pantalones, todos negros, 453 camisas, todas negras, y mi vida en cambio es de color de rosa, será para compensar y tal.
Pero he decidido, gracias a tí, que haré criba, bueno, mejor cribón, este verano será el verano del color, qué tal el negriblanco? me he comprado 2 vestiditos negros y blancos, valen como cambio?

Decidido, no tengo remedio...

Anónimo dijo...

A mí me encanta hacer limpieza de armario, pero voy pasito a pasito. La razón principal es mi adorada madre, que me convence para que no tire esto o lo otro, aunque en las últimas cribas conseguí imponerme. En fin, vi pantalones de choni, camisetas de lycra con purpurina, estampados imposibles recién salidos del mercadillo... Fue una criba pequeñita, pero matona.
Ahora soy feliz porque después de muchos blogs,revistas de moda y originalidad he conseguido hacerme con un estilo propio que le encanta a la gente y me encanta a mí. Y claro, lo comparas con mi etapa hortera (que todos la hemos tenido) y te austas, yo por lo menos. Aunque viene bien encontrarte con un jersey más antiguo que el fuego, y darle una nueva perspectiva con un fular, un collar o un corte nuevos. Es sólo cuestión de experimentar, porque
todo cambia, ¿no?
¡Un besazo!
Mirash

Anónimo dijo...

Mondoñedo...esta mañana me he comido la ultima magdalena de O rei das tartas. Pero vuelvo a estar em Madrid y aqui saben diferente.
En cuanto al armario, como el mio es pequeño tengo que cambiar ropa verano-invierno, de modo que cada x meses tengo esa sensacion, tirar cosas que guarde el año anterior, pero q se q no me voy a poner, o simplemente las guarde aun quedandome pequeñas (por si adelgazaba...jajajaja....)

Se a q sensación te refieres, y la verdad es que cuando acabas de arreglarlo todo, merece la pena.

Besos

Antia

Teiddana dijo...

Me parece bastante valiente lo que has hecho. Yo cuando estoy en crisis, NECESITO arreglar el armario, me ayuda a pensar que puedo empezar de nuevo. Lo que pasa es que no suelo hacerlo de un tirón, sino por partes...mi armario es muy grande y yo poco valiente ;)

Lady Lala dijo...

yo no puedo hacer lo que tu, que valor!!!

Miu dijo...

Siiiiiii yo lo he hecho, bueno, lo voy haciendo por partes: lo que ya no me gusta lo meto en una caja y o lo llevo a cáritas o similar o si le tengo cariño a mi pueblo. Pero poco a poco... y si puede ser lo meto primero en un cajón y si no lo busco en X meses FUERAAAA Odio pensar: ¿y cómo narices me pude poner eso? Jajaja, también he cambiado muchísimo mi estilo, bueno, estoy en ello. Me ha encantado el comentario "Se acabó la María perezosa y sin estilo. Bienvenida la María perezosa y chic." GENIAL!!
Besos!

Rebeca dijo...

Pues yo tengo una limpieza de armario pendeinte, que día tras día voy posponiendo...

Pero supongo que mi limpieza de armario importante vendra cuando vuelva acasa después del "break" que me he tomado para... bueno para lo que todo el mundo se toma un "break".

Entonces creo que tendré la misma sensación que tú y me dare cuenta de como era antes y lo que soy y lo que quiero ser en el futuro.

Bss

P.D. Sobra decir que me ha encantado tu post.

María dijo...

Lu, a mi tb me encantó conocerte!!!!!

Por cierto, gracias por el piropo. Creo que demuestra mi teoría de que cuando sales con el guapo subido la gente te ve guapa, porque yo ese día, superado el shock de verme vestida así, tan de verano, me encontraba monísima, jajajajaja

María dijo...

Girl from Lebanon: esas prendas "especiales" yo tampoco las tiro. Supongo que porque significan algo para mi.

María dijo...

Aunque... te admiro. Ojalá supiese yo contener mi furia consumista así!!!

María dijo...

Mel, que envidia de puente!!!

Te diré que la etapa "black is black" también pasó por mi armario... la desterré el día en que mi vida se volvió negra por circusntancias ajenas a mi voluntad, y quise darle color desde otra perspectiva. Ya nunca volvió a ser igual!!!

María dijo...

Mirash, en este tipo de cribas siempre hay cosas que se salvan de un modo... casi milagroso.

Es, como tú dices, cuestión de echarle imaginación.

María dijo...

antia, yo tuve una etapa en la que, por cuestión de nervios, adelgacé muchísimo... guardé esa ropa años, "por si las moscas", hasta que una mañana me dio un arrebato... y mira, me sirvió para recuperar la autoestima dejar de ver tallas 36 en mi armario "talla-cuarenta"

María dijo...

Lady Lala, más que valor es hartura... el día en que te das cuenta que llevas una semana abriendo el armario sin encontrar nada "inspirador"... ese día coges el toro por los cuernos y mandas el mundo al carajo.

María dijo...

Teiddana, yo lo hago del tirón por una cuestión práctica: soy la persona más inconstante del mundo. Si me porpongo hacer algo por partes, sé que la segunda etapa no llegará. Por eso lo hago todo "de una"

María dijo...

Miu, el truco del cajón del "por.si.acaso" lo he usado mucho... pero lo del domingo fue una criba de las de muerte súbita, como en los inmortales: solo puede quedar uno, jajajaja

María dijo...

Rebeca, ese tipo de limpiezas "radicales" viene solas, como tú dices. Son cuestión de etapas.

Cuando tu descanso termine, verás como tienes más ganas de volver a reorganizar tu armario

Beatriz dijo...

ja,ja, maria, te equivocas SOLO en una cosa...la mujer mas inconstante del mundo es MOI!!
por eso yo hago como tu, arraso y tiro todo a lo bestia del tirón, sin remordimiento alguno, me da igual que sea de firma o del baratillo, fuera sin piedad. Cuando ya veo que tengo que hacer fuerza para separar las perchas del montón de ropa que se ha ido amontonando...aghhh, me entra el ataque!
aunque el espacio entre perchas dura tan poco...pero este año me he propuesto mantenerlo y reciclar, darle otro aire a lo que ya tengo mas que comprar prendas nuevas.
buenos dias!

María dijo...

Beatrzi, te comprendo. Esos ataques de "orden y castigo" son tremendos!!!!

Pero son resucitadores, en serio. Dan nueva vida al armario más triste. Yo esta tarde voy a hacerme con dos o tres prendas que me faltan (básicos: una camiseta blanca con un cuello bonito, una falda vaquera con el largo a la rodilla y poco más) y tendre´, por fin, el armario perfecto!!!!... hasta dentro de unos meses, claro

Lucy dijo...

Aisss María, que envidia de sensación! Abrir el armario y que te guste todo.
A mi me pasa todo lo contrario, pero creo q voy a esperar un poquito más para hacer el gran cambio!! Estoy en una etapa que no sé muy bien como quiero verme. A mis 25 añitos de nada jajaja estoy cambiando si y mucho.
De momento voy a sacar lo del verano y hacer una primera criba

Gracias por tu post!

Vistiendo a Candela dijo...

Maria me encanto este post, como siempre.
Yo hice un cambio de armario radical el año en el que abri la tienda y no veas lo bien que me sento.

María dijo...

Lucy, mi cambio anterior fue justo con esa edad!!!

Créeme, es crucial ese momento, pero para bien. Espero que disfrutes tanto de la "mutación" como yo.

María dijo...

Vistiendo a Candela: Anímicamente te sentaría fenomenal, que no lo dudo, pero es que estéticamente estás que te sales!!!!

Sigo dándole vueltas a tu vestidito del día de la presentación. Tan dulce sin ser cursi, tan sencillo... me encantaba

Cati dijo...

Dios mío pero si eso es lo que tengo que hacer yo a la voz de 'ya'!!
Realmente este post ha sido una iluminación. Estoy cansada de no saber qué ponerme porque tengo el armario lleno de ropa que no me acaba de gustar. Tengo que hacer una limpieza como la tuya. Además, toca cambio de armario (invierno-verano) y es un momento perfecto.
La verdad es que me he aficionado a vuestros blogs de moda y me habéis ayudado mucho en el cambio de estilo. Siento la necesidad de pasar a otra etapa. Será la edad... la barrera de los 30 pasa factura!
Así que no hay más que hablar. Este finde... habrá guerra!

té americano dijo...

Hace apenas una semana hice mi limpieza... Llevaba unos días leyendo blogs y la verdad es que estaba animada con la idea de "cómo me quiero ver" y para ello "qué tiene que haber en mi armario". Descarté cosas y recuperé hasta una falda de cuando tenía 8 años, que ahora a la cintura va a ir perfecta con una tank blanca.
Es cierto que no vale la pena gastar mucho, solo comprar inteligente y hacer que tu armario también lo sea...
A partir de ahora ahorraré lo que gastaba en impulsos y tentaciones y me compraré algún bolso de firma!

josh y lola dijo...

Madre mía pero qué razón tienes, he descubierto tu blog a través de "Me paso el día comprando" y uf, yo también tengo el armario a reventar de cosas que ya no uso.Muchas gracias por tus consejos.

VALENTINABEL dijo...

Como me gustaria hacer eso y tirar..tirar..tirar(bueno mejor dicho enviar) cosas viejas, pero a mi me va el rollo "guarda que todo vale" jajaja!.Espero tener valor algun dia. Bicos.

Anónimo dijo...

¡No sabéis cuanto os envidio!
¡Me encantaría poder abrir el armario y comprobar que quiero ponermelo todo! Pero mi caso es distinto, lo que yo necesito no es valor, ¡es un milagro!
Y os preguntaréis: ¿Por qué?
Pues bien, tengo 15 años y mi madre no me dejaría hacerlo ni loca. Tengo mucha ropa de cuando era más pequeña pero ya no me siento cómoda con ella, ahora tengo un estilo muy diferente.
Mi problema es convencer a mi madre, porque desde liego ya sé como quiero verme, solo me faltan un par de básicos. ¡Pero es que no agunto abrir el ropero y encontrame todo eso! Además, mi madre todavía me insiste para que me las ponga. Me voy a deprimir a este paso.
¿¿Algún consejo, por favor??