ADULTERIO

Una conocida me confesaba esta semana que había encontrado a su marido paseando de la mano con otra por el centro de su ciudad, sin cortarse un pelo.




Iban los dos tortolitos enganchados, haciéndose arrumacos, y, de repente, se toparon de bruces con la amantísima esposa, que, contra todo pronóstico, había decidido abandonar el hogar conyugal para dar un paseo, en vista de que el calor había remitido.

El caso es que esta chica estaba completamente deshecha, porque, evidentemente, y tras la pillada “infraganti”, decidió interrogar a su esposo, para descubrir que, efectivamente, no se trataba de un “rollete”, sino de una amante en toda regla: meses, en plural, llevaban viéndose a espaldas de su pareja oficial… bueno, muy de espaldas no, porque paseaban por una calle del centro a las 9 de la noche, como ya he dicho… en fin.

Pero lo más curioso de la situación es que la cornuda estaba completamente destrozada por dos motivos principales: porque los cuernos eran públicos y notorios, y porque ella, en su momento, con otra pareja anterior, también había sido “la otra” durante un breve espacio de tiempo, por lo que no era capaz de sentir odio hacia la mujer que agarraba del ganchete a su marido.

Todo este percal me hizo reflexionar. ¿Somos los seres humanos infieles por naturaleza? ¿Todos, en algún momento de nuestra vida, somos “el otro”? ¿Todos deseamos alguna vez un amante?

Yo no he sido nunca infiel. Al menos, no de obra. De pensamiento claro que sí, como todo el mundo, pero eso no cuenta… ¿o sí que cuenta? Porque, ¿qué es peor? ¿Qué tu pareja se pegue un revolcón una noche loca con un/a cualquiera, o que se pase años deseando y amando en secreto a otra persona mientras duerme contigo?

Soy de las que piensa que es peor el segundo supuesto, pero como suele resultar desconocido al afectado, hace, efectivamente, menos daño. Ya sabéis, ojos que no ven, corazón que no siente. Y sin embargo, creo que desgraciadamente es también el supuesto más común, más frecuente… ¿cuántas parejas habrá que continúen con su vida, su rutina y su felicidad mientras cada uno de ellos desea secretamente salir de aquello para compartir su vida con otra persona, a la que, por lo que sea, ve inalcanzable?

No he tenido tampoco que enfrentarme nunca a una infidelidad manifiesta, lo que, evidentemente, no significa que nunca me hayan sido infiel. Significa, sencillamente, que si lo han sido yo no me he enterado, así de claro.

Todo esto me ha hecho plantearme muchas veces qué se sentirá estando “en el otro lado”. ¿Qué lleva a una mujer a mantener una relación continuada con un hombre que, sabe de antemano, vive un romance oficial con otra? ¿Qué lleva a un hombre a frecuentar a una mujer casada, que sabe que no piensa dejar a su marido? ¿Y qué pasa por la cabeza del adúltero cuando mantiene esa doble vida?

Si bien nunca he sido adúltera, ni conscientemente adulterada, sí he sido “la otra” en dos ocasiones en mi vida… sólo que en ambos casos me enteré de mi condición de “otra” a posteriori.


Se trató, en ambos casos, de rollos de una noche. Sales, tomas unas copas, coincides con un chico al que conoces someramente, porque es amigo de un colega que conoce a tu amiga fulanita, tropiezas con él en la barra de un bar y charlas un rato… vuelves a coincidir en el siguiente pub, y esta vez ya compartes copa con el muchacho, que además está descaradamente tirándote los trastos… y tú te dejas, porque el niño es mono y tienes ganas de fiesta… y la fiesta termina en la playa de madrugada, o en un hotelito del centro, en pleno fervor etílico y hormonal… y al día siguiente, si te he visto no me acuerdo, por ambas partes.

Sólo que no fue exactamente así. En mi caso (en ambos casos), al día siguiente un amig@ común me llamó para pedirme “discreción” con respecto a lo sucedido, porque el que yo creía un rollo de una noche que pasaría por mi vida sexual sin pena ni gloria, tenía –aymadremia aymadremia- novia formal… o prometida, incluso.

No repetí con ninguno de los dos. Tampoco volvió a surgir la oportunidad, ni ellos me buscaron, aunque con ambos sigo manteniendo el mismo contacto que antes del “contacto con tacto”: o sea, conocidos con los que me llevo bien. Lo que me hace suponer que en mi caso concreto, los cuernos fueron del tipo uno, es decir, del tipo “llevaba dos copas, nos habíamos cabreado el día antes y ella se puso a tiro”. O sea, del tipo de infidelidad que yo creo que perdonaría.

Sin embargo, no sé si los interfectos en cuestión llegaron a confesar su desliz a sus parejas, y, desde luego, no tuve jamás la menor intención de ser yo la portadora de la noticia, más que nada porque, como dije en su momento a quien me pidió discreción “no había nada en lo que ser discreto”. Si para mi no significó nada, y encima no conocía el estado sentimental del interfecto, y para él no fue más que un desliz… ¿por qué arruinar una pareja sólida por una noche de locura?

Pensaba en todo esto mientras hacía la compra en la perfumería ayer por la tarde, y en mi cabeza empezaron a bullir ideas, porque la verdad es que no me había acordado de estos dos personajes durante años, y mi trato con ellos es efímero en la vida real… hace, de hecho, años que no coincido con ellos.

¿Y si esas parejas se rompieron por mi culpa? ¿Y si lo que para mi ha pasado al cajón del fondo de mi memoria está en primera línea de la otra chica?

Por más vueltas que le daba a la historia, no lograba sentirme culpable, algo que no dejaba se resultarme extraño… quizás, pensé, no tengo conciencia… hasta que llegué a la conclusión de que mi problema era que no me sentía “la otra”, porque no lo había sido. Primero, porque ignoraba la existencia de una “primera” en el momento de mi affaire, y segundo, porque jamás busqué una relación con ellos, por lo que nunca tuve la sensación de haberme entrometido en nada.

Sin embargo, seguí sin quedarme tranquila… porque si yo había sido un “rollo”, podría haber habido más… y quise ponerme en el lugar de la “primera”. ¿Qué haría yo si me enterase de que mi pareja me es infiel? ¿Y si esa infidelidad ha sido sólo un desliz? ¿No es mejor contarlo, para evitar que el otro se entere “de casualidad” y vea sentimientos donde sólo hubo hormonas?

Pagué en la caja –una pasta, por cierto, qué cara es la perfumería cuando vas a reponer después de un mes sin pasar por ella- y llegué a casa con la duda corroyéndome los intestinos. Si la sinceridad me ha parecido siempre una virtud sobrevalorada, en estos casos más. ¿Para qué contar algo que sólo hará daño?... salvo que así evitemos que nuestra pareja se entere por otros cauces, y sufra más aún... ¿es entonces un adulterio un camino sin retorno? ¿Es un error sin solución alguna? ¿El fin de la relación, al menos, tal y como hasta ahora había sido?

No me gustaba la idea de cometer adulterio –salvo con Ewan McGregor o con Gael García, y ellos no cuentan-, pero me gustaba todavía menos la idea de ser la adulterada. Y aún así, sigo creyendo que la fidelidad absoluta no existe. En algún momento, en algún lugar, surgirá la posibilidad, y, o bien se consumará, o bien pasará a ser una de esas infidelidades no consumadas pero deseadas constantemente, de esas que dije, a priori, que eran peores.

¿Qué opináis vosotr@s?
¿Habéis sido infieles alguna vez?
¿Habéis sido la/el otr@?
¿Habéis vivido una infidelidad, y sobrevivido a ella?

57 comentarios:

Olly dijo...

Muy bueno el post. Tema para reflexionar largo y tendido. Yo, fui infiel y fui la otra... no se lo deseo a nadie. Es una espiral sin fin. Ahora mismo y felizmente casada ni se pasa por la cabeza.
Musus

Ella dijo...

Yo, como Olly, he estado en los dos bandos, y espero no volver a estarlo, porque se pasa realmente mal.
Por otro lado, hay que distinguir entre "una noche de locura" y llevar una relación paralela.
Al primer caso no le doy una importancia exagerada y seguramente lo perdonaría. Y si es posible, preferiría vivir en una feliz ignorancia de lo acontecido.
El segundo caso... eso ya da para escribir varias novelas y rodar varias películas.
Pero desde luego que lo siento mucho por tu conocida, sobre todo por la desvergüenza del marido que paseaba alegremente su infidelidad en público (eso es incluso peor que la infidelidad en sí misma).

ester dijo...

un tema muy interesante, maría...y que daría para hablar horas y horas. yo personalmente siempre le dije a mi pareja, cuando la tenía, que prefería un desliz sexual de una noche que una fantasía no consumada pero largamente acariciada -pero eso sí, que no me contase detalles de la aventura, por favor...- y mis amigos normalmente me miraban como si estuviese chiflada. realmente creo que hay cosas mucho menos respetuosas, como el ejemplo que pones de exhibir públicamente la historia -odio que los demás sepan demasiado de mi vida, salvo que sea yo misma la que la cuento, a veces sin pudor y al primero que se me cruza...contradictoria que es una-
no me enrollo más, pero lo que sí quiero es mandarte todo mi apoyo para que afrontes con la energía que te caracteriza la situación actual: ÁNIMO -acabo de volver de un largo viaje y no he podido comentarte en su momento-.
un abrazo enorme.
e.

María dijo...

Olly, lo que yo me pregunto es... ahora, felizmente casada, qué preferirías ¿un desliz de una noche o una fantasía eterna no consumada?

Y, en cualquier caso, ¿lo perdonarías?

María dijo...

Ella, como tñu, creo que una noche de locuras es disculpable, y además puede pasarle al más pintado, que todos somos humanos.

Eso sí, la teoría de que la "oficial" es la que peor lo pasa... como vosotras, no creo que ser "la otra" (o el otro, eh, que este caso no es exclusivamente femenino ni mucho menos) no debe ser divertido.

Supuestamente tú quieres a la otra persona, y ella no se decide... no me apetece vivirlo, la verdad

María dijo...

Ester, lo primero, gracias, y lo segundo, qué envidia (por lo del largo viaje)

A mi la notoriedad de los cuernos me jodería, lo reconozco, pero me jodería más enterarme por terceros que encontrármelo por la calle

ester dijo...

no te creas, maría, el viaje ha sido genial -copenhagen/berlín en bici, más unos cuantos días en ambas ciudades para volver al medio urbanita, que en el fondo y a pesar de estas aventuras en las que me embarco de vez en cuando es en el que mejor me desenvuelvo...- pero la vuelta no tanto: casi 1000km en bici me han provocado una terrible contractura en la espalda y desde hace 20 días no siendo la mitad de las manos...eso sí, las piernas y el culo están como piedras, jaja!
beso!
e.

Ariel dijo...

muy interesante María... lo único que yo tengo claro al respecto es que una vez que se produce una infidelidad y el adulterado la conoce, la pareja nunca vuelve a ser lo que era... se puede perdonar, pero creo que es muy difícil olvidar que alguna vez tu pareja deseó a otra persona...

roberto medín dijo...

ais, qué bien escribes... demasiadas preguntas; demasiado dolorosas. pero no a todas

sin ánimos de demonizar el acto físico de darle una alegría al cuerpo, conviene recordar que poner los cuernos, al igual que ponerse un supositorio, produce una serie de efectos secundarios. y es que:
- quien sufre una infidelidad y la consiente está dando carta blanca para la siguiente
- quien la ejecuta y la oculta entra de lleno en la autocomplacencia. desde el victimismo, toda excusa es buena para adulterarse. los curas tenían más razón que un santo: sin arrepentimiento no hay perdón

por otro lado, tampoco me gustaría estar en la piel del tercero en discordia. porque, y en el mejor de los casos... ¿qué garantía puedo tener de que quien deja a su pareja para irse con el menda no fuere infiel en cuanto alguien mejorase lo presente?


conste que, aunque controle mi cuerpo, este corazón se mueve a su ritmo. decididamente, querida amiga, nuestra imaginación no es nuestra


me encanta leerte

besitos


rober

pinkocha dijo...

Al habla la experta en infidelidades, je,je. Fui la otra de mi primer amor, y fui infiel al segundo... Los dos me mandaron a la mierda, claro, y no sé cuál de las veces lo pasé peor.
Así que desde aquella, NUNCA MÁIS, me ha vuelto híper mega fiel. El día que me aburra cojo las maletas y a follar por ahí...
Respecto a perdonar la infidelidad, podría soportar un desliz de una noche de borrachera, pero jamás toleraría otros tipos de traición, aunque no haya sexo.

jose_airam dijo...

Lo de la fidelidad siempre me ha parecido un mal invento del hombre. No soy fiel y mis parejas raramente lo han sido. Yo creo que hay que saber cuando algo es sexo y cuando hay algo más. Si te digo la verdad, yo prefiero no enterarme, pero tampoco oculto nada y si me lo dicen, no creo que cambie nada.

Eso sí, siempre hay que dejar las cosas claras al principio, que luego nadie se lleve a engaños.

Besos!

Anónimo dijo...

He sido la cornuda con mi primer amor, y desde esa soy infiel por naturaleza. ¿que se siente? no sé, simplemente culpo a mis hormonas. Hago lo que me apetece y no hay Dios que me frene ni conciencia que salte como un automático.Ahora trato de cambiarlo... Porque cuando ves que hieres a la persona que mas quieres piensas si realmente compensa un polvo de mierda (en el que posiblemente no haya la mitad de compenetracion)a joder algo bonito, sexual&puro a la vez.
LLevo un tiempo de "éxtasis místico" tratando de rectificar. Porque es cierto lo que se dice: yo, desde infiel, admito que una vez puestos coges carrerilla y es un no parar.
Lo más curioso es que soy extremadamente celosa, nunca jamás entendería una infidelidad y lo mejor es que me parecen repugnantes.
¿conclusion? una vez perdida la confianza se pierde la relacion. No hay excusa existente para justificarlo.
un beso.

alvaro Locx dijo...

Huy mujer he llegado aqui por mera coincidencia y acabo de salir de una relación con un hombre que anda con una chica.


El es bisexual y quiere casarse con ella y me ha confesado paulatinamente que no solo era yo y ella es todo aquello que se me vueva... es horrible aún intento sobreponerme pero quede destrozado,,,,,,

Ambos casos son terribles pero sin duda el engañador a la larga se construye un camino hacia la soledad.

baballa dijo...

Nunca he sido la otra y nunca he sido infiel.... soy la rara del patio por lo que veo, simplemente no lo concibo y yo como Olly estoy felizmente casada y te contesto...


El desliz de una noche:
si estás bien con tu pareja, la quieres, te excita, te mima, te ries, solo piensas en el, estas por la mañana trabajando y piensas en la noche anterior lo bien que lo pasasteis, explorais cosas nuevas, hablais de sexo sin tapujos, os conocéis, etc podria seguir hasta el infinito.... ¿para qué el rollo de una noche?

En cuanto a lo segundo la infidelidad manifiesta no consumada ya mucho peor si vamos por ahí... es que mal anda la pareja, mejor déjalo ya cuanto antes y te ahorrarás muchos malos rollos.....

¿soy rara? No creo que pudiese perdonar ninguna de las dos cosas tendría que estar en la situación pero sinceramente espero no estar en ello nunca!!!!

Olly dijo...

Hola María, creo que perdonaría un desliz de una noche, yo sí, él a mí no creo... y desde luego lo prefiero antes que un fantasía eterna o una "amistad especial" con alguien que está ya comprometido.
Feliz fin de semana.
Musus

María dijo...

Ariel, efectivamente debe ser difícil olvidar, pero si se supera el trago, ¿no puede reforzar la unión le hecho de que el adúltero se sienta arrepentido?

en cuanto a "desear" a otra persona...Todos deseamos a otras personas, somos seres humanos, y el deseo forma parte de nuestras vidas. El problema es cuando ese deseo se convierte en algo superior al daño que se pueda hacer con él

María dijo...

Roberto!!!! Cuánto tiempo!!!!

Estoy de acuerdo contigo sólo a medias... si no hay arrepentimiento, no podría perdonar, pero habiéndolo, creo que sí podría perdonar y no sentir que dejo la puerta abierta a ser siempre la cornuda... pero claro, nunca se sabe...

María dijo...

Pinkocha, eso es lo que me digo yo siempre -y lo que le digo a P.-

"El día que sienta que deseo tanto a alguien concreto como para plantearme consciente y premeditadamente ponerte los cuernos, me largo, y listo".

María dijo...

Chema, con mi actual pareja la cosa comenzó como "rollo", y los dos teníamos relaciones con otras personas... hasta que un día, sin más, nos dimos cuenta de que llevábamos mucho, pero mucho tiempo sin liarnos con nadie más, buscábamos constantemente pasar el tiempo con el otro.

Creo que lo nuestro dura todavía -y dura bien- porque comenzó destinado a morir. Fuimos tan sinceros con lo de "no serás el único" que bajamos la guardia y... zasca! Nos enamoramos! jajajaja

Mientras ambas partes sepan lo que hay y lo acepten, para mi, todo es válido

María dijo...

Anónimo, el hecho de que sientas que el dolor que causas al otro es superior al placer que recibes denota dos cosas:

1.- Le quieres
2.- Eres humana

Te deseo suerte en tu rehabilitación, porque parece que realmente deseas lograrlo.

María dijo...

Álvaro, no tengo muy claro que el adúltero se labre un futuro en soledad... todo depende. Depende de qué tipo de adulterio sea, de si es continuado o no, de si hay o no arrepentimiento... todos merecemos una segunda oportunidad.

Aún así, tu caso es muy especial, aunque sólo sea por el hecho de que tu rival es imbatible... no jugais en la misma liga, y eso no es justo... para ninguno de los dos

María dijo...

Baballa, estoy de acuerdo en todo salvo en el hecho de que yo sí creo que teniendo una pareja estable, feliz y sexualmente satisfactoria se puede cometer un desliz... es tan fácil caer en la tentación!!! Por eso agradezco siempre el esfuerzo que hace mi pareja para mantenerse firme... el mismo que hago yo, por otra parte.

Creo que no nos supone demasiado esfuerzo real, porque lo cierto es que lo piensas y dices "a ver, para qué voy a joder algo genial por un polvo de mierda"... pero la tentación existe, y un día flaco lo tenemos todos...

Yo creo que sí perdonaría un lío puntual y no reiterativo, pero "una amante"... eso no, lo siento. O ella, o yo. Nunca me ha gustado eso de que "compartir es vivir". Es que lo primero sería sólo sexo... lo segundo lleva aparejado sentimientos, y no estoy dispuesta a pasar por ahí

María dijo...

Olly, coincidio 100% contigo

Anónimo dijo...

como has hecho lo de apostatar? porque yo quiero y me lian de un sitio a otro. Si me pudieses indicar los papeles que has hecho y donde los enviaste (soy de tu misma ciudad) pues te lo agradeceria. Muchas gracias.

María dijo...

Anónimo, perdona, vi el comment en otro post pero se me fue la olla!!!

En internetme descargué los formularios, los envié por duplicado y por burofax a la parroquia de bautismo, a la de comunión y a la de confirmación, y exactamente lo mismo al arzobispado correspondiente... un burofax por cada cosa, o sea, uno por el bautizo, otro por la comunión y otro por la confirmación.

Con eso en la mano, tienes derecho a que te borren de sus listados... pero claro, que lo hagan es otro tema.

Tienen un mes para responderte desde la fecha de recpeción.

Aquí te informan maravillosamente

http://www.apostasia.es/

María dijo...

Se me olvidaba!!!

Da igual que hayas hecho todo en la misma parroquia, tienes que enviar los tres formularios igual, porque su truco es que tienen tres archivos diferentes, y encima duplicados (parroquia y arzobispado), y si no pides expresamente que te borren de TODOS LOS ARCHIVOS, te borran sólo del de bautismo de la parroquia, y eso es como no hacer nada!!!

Ely dijo...

En una pareja de 3, solo hay una persona en común: el que engaña. Y que a su vez es el unico culpable.
Como evitar enamorarte? es que no se puede... porque esta es la verdadera infidelidad, la de los sentimientos. Las otras son carnales, e igualmente dolorosas, pero mucho mas superables creo yo... es facil olvidar a un cerdo, pero no al pricipe de tus sueños. No puedes decir que soy la persona mas importante en tu vida, la que mas quieres en el mundo para acto seguido irte a pasear con otra por la calle Real... Te vestí de principe, pero por detras asomaba la colita retorcida de cerdo y yo hice que no la veía... es así.
Y quien ha sido el infiel? le conozco?

María dijo...

Ely, qué va, conocidos de otra ciudad, de hecho, de otra comunidad autónoma.

Los cuernos carnales son más llevaderos a la larga, porque resultan menos doloroso interiormente.

Los cuernos sentimentales, lo que te parten el corazón, son mucho más jodidos... aunque no haya habido más que besitos o paseos de la mano.

X dijo...

Mmmm se han tocado muchos palos aquí, el post es largo pero está tan bien escrito que se lee rápido. Como no quiero extenderme en esta mi primera intervención, comentaré solo dos o tres cosas:

Primero, la "infidelidad sentimental" no existe. Estoy leyendo que a todas os molestaría más, o que no podríais perdonarla y cosas así, pero es que no hay nada que perdonar. Que molesta, sí, yo más bien me preocuparía si supiera que mi novia está enamorada de otro. Pero enamorada, cualquier otra cosa -y por tanto infinitamente menos intensa- es sencillamente irrelevante por inevitable. Ser infiel es serlo de acto, no se puede ser infiel de pensamiento. ¿O es que acaso eres infiel si te pones una peli porno y te imaginas tirándote a la pornstar de turno? xD Es un ejemplo un poco drástico pero se puede aplicar para todo lo demás. Desear a otro en algún momento puntual es algo normal. La fidelidad no consiste en no desear a ningún otro (¿dónde, pues, estaría el mérito de ello?) si no en no hacer efectivo ese deseo.

Obviamente, ya metidos en los cuernos, mejor un polvo de una noche que una relación de tres meses que además incluiría cierto componente sentimental. De todas maneras perdonaría ambas o ninguna en función de lo que sintiera por mi novia, no de lo que estuviera sintiendo ella por el otro (¡o la otra!).

Y por último, no estoy de acuerdo en algo que se ha dicho -tú no- y que por lo general parece ser que piensan muchas, sobre todo las que alguna vez han sido la otra -que, joder, creo que habéis sido demasiadas-, y es que en una "relación de tres" el culpable solo es el de en medio. Pues no. El de enmedio es el que debe fidelidad a su pareja, cierto. Pero hay que ser, y no personalizo por no ofender a nadie, muy hij@deputa para estar con alguien sabiendo que tiene pareja. Si no lo sabes, como fue tu caso, ni siquiera hay pecado, si no lo sabes no lo sabes y sus parejas no podrían reprocharte nada. Pero saberlo y mantener una relación paralela... no, que no me quieran vender la moto, también es culpable el último que llegó. Eso sí, no tener conciencia viene estupendamente en estos casos.

Besos.

Ely dijo...

X, no estoy de acuerdo contigo.
Tú tienes pareja. Te conozco una noche que vas de cena de empresa -por ejemplo, me gustas, al día siguiente coincidimos tomando un café, me dices que estás casado pero no dejas de tratar de "conquistarme". Yo me enamoro de ti. Sí, tu estás casado... pero yo no he ido a buscarte, tu me has buscado a mi. Por que tengo que sacrificar yo mis sentimientos? que los sacrifique tu mujer/hombre/pareja!
Y si soy yo la que anda detras de ti, y tu te dejas querer... por que soy yo la cabrona? por que tengo que pasar yo de mis sentimientos? Hay que saber decir NO, y ha de aprender el que está comprometido, no el que está libre

yo misma dijo...

Hola María es mi primer post, llevo días leyendote y me encanta como escribes!

Yo he sido la otra, durante 2 años, por supuesto sabía su situación, pero en un principio todo iba a ser un rollo más, puro entretenimiento y diversión. .

Pero cuando te das cuenta no llevas 2 noches viéndote con él, si no meses y haces cosas con él que nunca habías hecho con otras parejas (para más inri yo tenía 19 y él 29)

Es un tema peliagudo, no me arrepiento de nada, viví cosas con él que no creo que vuelva a repetir, aprendí mucho, me hice fuerte y maduré. Después de 2 años lo dejé yo (si fuera por él aún seguiríamos igual).

Y estoy con Ely el culpable es quien engaña, yo no engañaba a nadie, no tenía que darle explicaciones a nadie ni me tenía que esconder...

Lo dicho, que me encanta tu blog!

Saludos a tod@s!

Anónimo dijo...

Hola, es la primera vez que comento en tu blog aunque lo leo desde hace bastante tiempo.
He sido cornuda sin saberlo (me enteré bastante tiempo después) y ahora desde hace un año soy la amante.
No busque esta situación, siempre fue él detras de mi y me resisti durante bastante tiempo(años).
Lo mas extraño es que no deseo que la situación de mi casado cambie, he encontrado una extraña comodidad
en esta situación a pesar de que me asusta bastante que esto salga a la luz.
Creo que esta situación ha llegado a mi vida para enseñarme que no hay blancos y negros sino todo son tonalidades de gris.
Sé que esto tiene que acabar y que soy yo la que tiene que hacerlo , pero a veces me pregunto porque tengo que renunciar, como dice Ely, a algo que yo no he buscado.
No me siento culpable, pero a él se lo comen los remordimientos y tampoco quiere dejarlo.
Que hago ???
Saludos. Violeta.

X dijo...

Qué bien, qué bien, el desacuerdo es bueno para crecer. :P

Yo creo que muchas, y permitidme escribirlo en femenino porque, aceptémoslo, hay más queridas que queridos, muchas queréis justificar la actitud de la otra, la tercera, la amante, escudándoos en el amor. Ay, es que me he enamorado. Y claro, si una se enamora, carta blanca. Yo no lo veo así. Para empezar porque veo improbable enamorarse en dos días. Segundo porque así como el comprometido tiene que saber decir no (de hecho, no debería ni dar pie al flirteo), también el tercero debe saber respetar la relación preexistente. ¿Negar los sentimientos? Bueno, partiendo de que, como he dicho antes, dudo que en pocos días esos sentimientos puedan ser muy intensos, pues sí, sacrificar esos sentimientos. Que el amor es la hostia, lo sé, pero que no es jauja, no vale todo. Yo particularmente, cuando una chica tiene novio ni me fijo en ella como posible objeto de deseo. Si se hace de inicio, y es lo que debe hacerse, se elimina el problema. ¿Que el que tiene pareja tiene más culpa? Sí. Pero si los dos no quieren eso no pasa, así que responsables (e irresponsables por tanto) son los dos.

No sé, probad a poneros en la situación inversa, imaginad que vuestro novio o marido tiene una aventura con otra... vamos, podéis decir que la culpa es suya (de él) pero yo no me creo que a ella no la fuerais a poner de puta para arriba. A nadie le gusta que le toquen lo que es suyo.

Pero es mi punto de vista.

María dijo...

Vaya!!! Tenemos debate!!!

A ver, me parece que en el fondo nada es tan sencillo como planteas, X, porque no creo que haya culpables, en todo caso, responsables...

Y desde mi punto de vista, responsable es quien ha adquirido esa responsabilidad previamente. O sea, el adúltero. El/la otro/a no debe explicaciones a nadie.

Eso sí, creo que yo no sería capaz de ser "la otra", porque me reconcomería los higadillos, aunque, insisto, no creo que haya nada que reprocharle a esa persona.

Los seres humanos somos libres, tomamos decisiones libremente. Si yo no tengo pareja, y me gustas tú, voy a por tí, aunque tú sí tengas pareja. Estoy en mi derecho. Y tú, en el tuyo de rechazarme. Si me aceptas, el que rompe el compromiso eres tú, por el sencillo hecho de que eres el que lo tiene.

Eso sí, "la otra" no me caería bien, seguramente. Pero no puedo responsanbilizarla del "desliz" de mi pareja, porque era mi pareja la que tenía un compromiso conmigo, no ella.

Eso sí, es mi postura... universal, amigos, no hay nada salvo la muerte!! Y en las cosas del querer no hay fórmulas infalibles... cada caso es un mundo en sí mismo

pinkocha dijo...

¡Yuju, debate, me apunto!
Yo tampoco estoy de acuerdo, X, pero me encanta que argumentes, menos mal. Yo creo que ser "la otra" no es ser hija de puta, si acaso egoísta, pero creo que el ser humano es ogoísta por definición, desde que nace hasta que muere. De hecho creo, sin ir más lejos, que tener un hijo en esta mierda de mundo es un acto de egoísmo (o de amor, pero según tu teoría el amor no vale como disculpa, ¿no?), y no vamos por la calle llamando hijas de puta a las embarazadas. Y, al fin y al cabo, el que tiene un compromiso y lo rompe es el otro (suponiendo que tenga un compromiso de fidelidad, claro, que hay parejas y parejas).
Sé que he simplificado a nivel de preescolar, pero es que estoy currando y no me puedo liar.

X dijo...

No, el amor no vale como disculpa, pero no necesitas convencerme de que tener un hijo es un acto egoísta, de hecho me congratula conocer a la segunda persona que lo piensa. xD Pero en mi opinión no es egoísta por traerlo a un mundo de mierda, sino porque quien tiene un hijo lo tiene porque quiere, no porque el hijo, que no tiene conciencia, quiera nacer. Ni se tiene para el mundo, para que sea un lugar mejor. Se tiene como se tiene un perro. Y me parece lógico.

María, no creo que sea yo quien está simplificando, al contrario, me parece que simplificar es decir "uno tiene el compromiso, así que ese uno es el único responsable". Podemos ser más o menos egoístas, pero el ser humano sigue haciendo muchas cosas por pura moral, no por tener un contrato, tácito, verbal o escrito. El día que solo nos fijemos en los contratos... bueno, quizá ese día ya llegó y por eso el mundo está como está. :-)

En fin, siento verdadera curiosidad por saber cómo reaccionaríais con la otra en caso de que vuestra pareja os fuera infiel. Mucha. Sin embargo, y aunque no os conozco lo suficiente como para que vuestra felicidad sea asunto mío, espero no saciar nunca dicha curiosidad. Aunque no tenga ningún contrato con ninguna de vosotras. ;-)

María dijo...

X, jajajaja, todo un caballero!!! jajaja

No sé cómo reaccionaría. Bien no, seguro. Pero creo que mi ira y mi mala hostia tendrían como receptor a mi pareja.. no he pasado por ello, ya lo he dicho, pero sí por una situación previa: él coqueteaba con otra -o ella con él, no lo sé-. Y mi mosqueo fue definitivamente con él. Ella no me debía explicaciones.

Eso sí, cada persona, ya digo, es un mundo. Quizas viéndome en el caso cambie de opinión, ¿quién sabe?

Rubén Moreno Castellanos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rub dijo...

TEMAZO!!! Ayer por la mañana leí tu post y todos los comentarios. Quería comentar, pero tuve que hacer de chófer para lamari y una amiga, y nos fuimos a Alcázar de San Juan (si no se te ha perdido nada allí, no hace falta que vayas).

El tema es tan complicado, que tendríamos que ir todos a Coruña y quedar en una terracita para hablar durante horas.

Yo soy biologicista. Cada vez más. Esto quiere decir que creo que, aunque nos neguemos a creerlo, aduciendo argumentos como "sí, pero racionales", somos más animalejos de lo que pensamos. Es decir, venimos de serie con una serie de instintos que podemos castrar, aunque a veces la castración brilla por su ausencia.

Así las cosas, resulta que hay especies animales que vienen codificadas genéticamente para ser monógamas: pingüinos y cigüeñas, por ejemplo (será cosa de animales con diéresis?). Y luego hay una inmensa mayoría del reino animal que somos -y digo SOMOS- polígamos. Entonces, si la pregunta es que si somos infieles por naturaleza, mi contestación sería un "sí" esntrecomillado, porque no podría decirse que somos infieles, sino que somos polígamos.

La naturaleza no es tontita, por lo que, como han demostrado los últimos estudios sobre el amor, éste, el amor, dura, hablando en términos neuroquímicos, 4 años. 4 Años es el tiempo justo para echar un polvete, tener una criatura, y dotarla de herramientas para defenderse en la vida. ¿pero cómo un niño de 4 años va a poder defenderse en la vida? Pues por desgracia, todos hemos visto imágenes de niños en la India o El Salvador, o países parecidos, en los que los niños de esas edades deambualn solitarios por las calles sobreviviendo como pueden.

Ahora bien, como somos animales "civilizados", podemos y queremos castrar ciertos instintos. También encontramos vías de compensación alternativas al compartir nuestras vidas al lado de ciertas personas. Sin embargo, eso no quita, que haya otras hembras o machos de nuestra especie que puedan despertarnos bajos instintos. Entonces, claro que podemos tener deseos, pero eso no significa ser infiel. Una vez una mujer me dijo que si tenía deseos con otra chica que no fuera mi novia o si me masturbaba pensando en otra, era lo mismo que ser infiel, y yo le contesté que una mierda muy gorda, que entonces me la follaba y después le preguntaba a mi novia a ver si era lo mismo. De hecho hay sexólogos que dicen que es saludable tener fantasías con otras personas incluso cuando te acuestas con tu pareja (?).

Claro que, si te acuestas todos los días pensando en otra persona como dices tú en tu post, entonces es que eres gilipollas, porque en ese caso lo mejor sería que te fueses en busaca de esa otra persona.

Luego está lo de ser el otro. Bueno, yo nunca he sido el otro. El cornudo sí, pero el otro nunca. He podido serlo, pero siempre he sido capaz de ponerme en el lugar del, digamo, titular, y le he dicho a la chica en cuestión, que se fuera con su novio, le abrazara, y le dijera que le quiere mucho. No sé, pienso que eso de "bueno, es que el otro no tiene ningún tipo de culpa", es bastante relativo; un mecanismo de defensa como la copa de un pino para aliviar la culpa. ¿Qué somos, racionales para lo que queremos e irracionales para lo que nos da la gana?

En fin, ya dije que esto daba para mucho. Podría seguir hablando y argumentando, pero no es menester escribir un subpost de tu super post (si es que acaso no lo hice).

Un beso, galleguiña.

María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María dijo...

Rub, estoy muy de acuerdo contigo... incluso con lo de que es sano fantasear con otras parejas... es más, hasta "flirtear" con otras personas, mientras no pase de ejercicio egocéntrico, me parece sano.

Deberías escribir el "contra post".

Por cierto, por lo que veo, lo que más discrepancias y problemas despierta es el tema de si "el-la otro-a" tiene o no responsabilidad en el asunto.

Creo que aquí la cuestión es la definición de responsabilidad.

En mi opinión -no pongo humilde opinión porque paso de mentiros-, una cosa es la responsabilidad como tal y otra la conciencia, que, aunque no tengamos "responsablidad" directa, nos asaltará igualmente.

Anónimo dijo...

Me case, con una persona estupenda, tengo una hija preciosa.

Me enamoré de otro hombre, no lo planifique pasó!!..fui infiel y sigo siéndolo.

Mi amante, también está casado.

Es muy duro.

Yo quiero a mi marido, pero deseo a otro.

Es muy duro!!. y triste a la vez.

Se tendrá que acabar, pero no logro reunir el valor suficiente.

Anónima..(mujer 37 años).
Besos

María dijo...

Vaya1!!

Chica, tu caso es ya como de libro... no sé qué decir. No sé si sería capaz de querer a dos personas al tiempo, o al menos así.

No me cabe duda de que tu situación no es ni de lejos envidiable.

Espero que sepas y puedas resolverla. Querer, ya veo que quieres... y me alegro.

Rub dijo...

Anada, María, consultorio sentimental!!! Si ya decía yo que daba para mucho este tema...

Pues sí que parece que el tema estrella es lo "del otr@". Me parece muy buena la distinción responsabilidad-conciencia. Te la compro. Supongo yo que al haber ido a colegio de monjas, me introyectaron bien lo de: "siempre que vayas a hacer algo, ponte en lugar del otro y mira a ver qué tal te sienta". Y claro, si mi pareja tuviera una noche loca, hubiera tomado una copa de más, y mi relación no estuviera en su mejor momento, se aparece un tío simpático y guapete, y mi pareja decide que "ancha es castilla", me gustaría que el tipo en cuestión hiciese lo que yo hice. En cualquier caso, el que yo la haya hecho dos veces, no quiere decir que el día de mañana alguien vaya a hacer lo mismo por mí en el lado contrario. Lo mismo, hasta las dos veces que hice eso, la otra tipa se fue a buscar a otro de mejor ver y con menos conciencia.

Anónima, qué duro lo que comentas. Yo que tú revisaría bien a fondo qué siento por mi marido, si amor o cariño (querer ya sabemos que le quieres, pero querer, no es lo mismo que amar, aunque los españoles seamos tan torpes y estúpidos de no utilizar el verbo correcto y precioso: te amo).

Así mismo, revisa qué sientes por tu amante e intenta saber qué siente él por ti: deseo, pasión, cariño, amor, cobijo, etc.

Desde ahí, desde el análisis concienzudo y real de qué sientes, habrás de tomar una decisión que, sea la que sea, asume que algo vas a perder. Mucho ánimo!!!

Ely dijo...

uff tener un amante es demasiado trabajo, mientras para tu marido/pareja puedes pasar un día sin depilar, para un amante ya no... y el pastón en ropa interior y las filigranas sexuales!!! siempre innovando y con los abductores preparados para todo... que va, que va... no está hecho para mi el tener amante, ni el serlo!

María dijo...

Rub, tío, ¿me cobrarías mucho por un par de sesiones internáuticas?

María dijo...

Ely, mujer, no nos rompas el mito... tú no te depilas, que eres divina po naturaleza, y los amantes te sobran pero los rechazas por hastío, no por pereza, jsjajajaja

Mirash dijo...

Yo de lo que sí que estoy totalmente en contra es de la gente que está con su respectiva pareja por estar, pero que luego necesita cubrir sus necesidades con el/la otro/a. Yo me he encontrado con uno de esos, un buen amigo con el que de pronto surgió algo, y la primera vez que nos enrollamos yo tenía novio, pero corté con él a las 6 horas. No porque me hubiese enamorado del otro, sino porque aquello fue el detonante de una relación que seguía sin sentimiento alguno, al menos por mi parte.
Seguí (y medio sigo) teniendo encuentros esporádicos con el otro, que también tenía novia por tenerla. Ahorá no sé si seguirán juntos y la verdad es que me da igual. No me siento mal por ser la otra porque no soy yo la que tiene que manetener la fidelidad ni tampoco me interesa tener una relación seria, y menos con él.
En cualquier caso, creo que a la hora de juzgar una infedilidad pasa como con todo: que no puedes genralizar y que tienes que mirar las circunstancias.
Por cierto, me encanta que toques estos temas peliagudos porque te das cuenta de que la mayoría de la gente no piensa como creemos.

María dijo...

Mirash, creo que has dado en el clavo: cada persona, cada pareja, cada "trío" es completamente diferente, y por lo tanto resulta complicadísimo generalizar.

Aún así, creo que de casi todo se puede -y se debe hablar- aunque no se pueda -ni se deba- dogmatizar.

En este tipo de relaciones a tres bandas, tal y como yo lo veo, siempre pierden los tres, al menos un poquito.

Rub dijo...

Por ser pa ti, te las dejo gratis.

María dijo...

Pufff... Rub, no me tientes, que estoy en plena reorganización interior y el tema psicólogo on-line es como un caramelo a la salida del colegio... irresistible!!! jajajaja

Perla N. dijo...

Este es un tema peliagudo, María. Me hace gracia la gente que dice “yo no sería capaz....nunca jamás haría eso....si le quieres es imposible...”. No podemos mandar sobre nuestros sentimientos ni emociones así que no digamos de esta agua no beberé por muy turbia que la veamos.

Yo viví una situación parecida a la de la mujer anónima de 37 años y os aseguro que es muy duro porque eres consciente de que no juegas limpio y que la otra persona no se lo merece. Sí creo que se puede querer a dos personas a la vez y es difícil decidirse a terminar con una parte. Es como si te preguntan si quieres más a mamá o a papá....uno tiene unas cosas y el otro, otras. Yo llegué a una situación límite en la que me vi obligada a decidir. Poco a poco me fui desenganchando y tuvo que pasar algo muy heavy para poder terminar definitivamente cualquier tipo de relación con “el otro”.

Después analicé mucho el tema e intenté buscar alguna explicación. Llegué a la conclusión de que sería irresponsabilidad, egocentrismo, falta de madurez, síndrome Peter Pan (era una persona vinculada a una época pasada muy feliz), un duelo mal hecho……o que simplemente estas cosas pasan.

En fin, que podría escribir un libro sobre esto. Lástima que el espacio de los comments sea reducido y encima esté a tope de trabajo.

Besos

María dijo...

Perla, sinceramente estoy de acuerdo contigo en que es peligrosísismo esto de escupir al cielo, porque en más ocasiones de las que creemos nos caerá en la cara.

Todos "nos conocemos" hasta que un día, plaf, te tropiezas con una situación que nunca antes habías vivido y reaccionas de la forma más inesperada.

Espero que tu situación haya traído al menos alguna consecuencia buena. Soy de las que cree que de hasta lo más chungo sale algo positivo.

Lucía dijo...

llego la ultima, pero llego....
He sido infiel, la otra y la adulterada... vaya tela!
He sido infiel por ser adulterada, es decir que me enteré de que me habian sido infiel y por revancha fui infiel, la sensación fue momentaneamente buena me sentí encantada de haber hecho los mismo que me habian hecho, pero a la larga fue terrible, porque ni yo confiaba ni él tampoco y eso que nunca confesé mi infidelidad y de la suya me enteré porque la vi aunque no me vieron, vamos que me pasó algo parecido a la del marido con la otra....
Fui la otra durante un tiempo o quiza la otra era "la otra" porque la cosa no estaba clara, el caso es que el "macho" en cuestion jugaba a dos bandas, pero como son tontos del culo se dejó el movil en mi casa y.... ¿ quien se resiste a un movil? total que me enteré y no me hizo ninguna gracia....
En conclusión no me considero infiel por naturaleza, pero sé que puedo serlo.... Y creo firmemente que si una relación es sana, buena y crece día a día no hay infidelidad que valga... Cuando hay infidelidad, algo falla!
Un besin

Anónimo dijo...

Hola
Hace dos años empece a enrollarme con el que era mi mejor amigo, pero el tenia novia y no era la primera vez que le ponia los cuernos. Al cabo de un año me harte y deje de hablarle pero vino a buscarme, desde entonces estamos juntos. El caso es que me martiriza pensar que el que ha sido infiel seguramente lo volvera a ser, por mucho que el me asegure que no y la verdad que no se que hacer.

saludos

Julia dijo...

Hola:
Acabo de entrar por primera vez en este blog y me acabo de encontrar con la pregunta que desde hace unos días me tiene en tal estado de desasosiego que no se que hacer.
Tengo 34 años y durante aproximadamente cinco meses he mantenido, o mantengo, no se todavía un relación con un hombre casado. Me enteré de su situación a la semana y aunque cualquier persona con dos dedos de frente hubiese puesto punto y final de inmediato, yo, continúe porque me gustaba tanto... Hace dos meses, en un viaje a San Sebastián, me dijo que su mujer, a la que yo creía en su país, estaba trabajando en Madrid, y que venía a la ciudad en la que ambos vivimos. A pesar de ello, continúe.
Situaciones y palabras bonitas que me hicieron engancharme, no mucho, pero sí lo suficiente.
El punto de inflexión viene cuando la mujer me llama esta semana para decirme, entre otras cosas, que los problemas entre ella y su marido son por mi culpa y que en mi conciencia queda porque el es un hombre casado y con dos niñas (las niñas están en su país); me amenaza y me dice que no le vuelva a llamar porque el móvil lo va a tener ella. Al día siguiente me llama el desde una cabina, me dice que tenemos que hablar y aunque se despide con un beso hace cuatro días que no tengo noticias suyas.
Y aunque necesito que esto salga por algún lado (lo mínimo que me merezco es una llamada ¿no?) tengo la sensación por un lado, de haber sido , además de una basura, utilizada, humillada, manipulada; pero por otra !coño¡ ¿por qué no puede salir bien?
Seré que soy tonta pero he vivido cosas tan bonitas que ahora que no las tengo (como siempre regodeandome en mi propia tristeza) tengo una mezcla de sensaciones que no se por donde saldrán.
¿Qué hago?

Viagra Online dijo...

Que mal esta esto del adulterio, pero a veces me pongo analizar que los seres humanos somos animales también, en nuestras venas aun corre instinto animal, entonces después de analizar muchos factores me he dado cuenta que la fidelidad es un patrón creado por la misma sociedad y no es que sea una regla natural.