EL CURA

Doscientos…

Ciento noventa y nueve…

Ciento noventa y ocho…

Ciento noventa y siete…





…y así hasta que llegó a cero… eso sí, parando en medio, aproximadamente a la altura del 180, porque había perdido la cuenta y no se acordaba de “por dónde iba”.

Así es el cura que se pasea por el hospital donde mi padre lleva un mes ingresado por una bronco neumonía necrotizante que, afortunadamente, está ya remitiendo y nos permitirá llevárnoslo a casa en breve (breve, en este caso, significa “menos de dos meses”).

El sacerdote en cuestión es un ser extraño y con un don de la oportunidad escasísimo, por no decir nulo, que se empeña en visitar la habitación de mi padre a diario para convencerle de que sintonice a la televisión el canal en el que se puede ver en directo la capilla del hospital, un centro privado no religioso pero que, inexplicablemente, alberga una capilla.

Evidentemente, a mi padre le apetece mucho más ver el fútbol, el baloncesto, las series de la sexta y las películas de TVE, pero el cura se empeña igualmente, y día tras día entra sin llamar en la habitación para explicarnos, una, y otra, y otra vez, cómo sintonizar la dichosa capillita.

No es la primera vez que mi padre ingresa en este hospital, y en todas y cada una de las ocasiones el sacerdote nos ha regalado momentos impagables… como la vez en que, tras empeñarse durante casi media hora en sintonizar la puñetera capilla, mi hermana, desesperada ya, le soltó la gran frase “no, padre, si déjelo, que somos musulmanes” (casi me meo encima).

Pero es que en esta ocasión el buen hombre se ha superado a si mismo.

Mi padre ingresó con unos picos de fiebre descomunales que le hacían delirar. Me confundía con su madre y me preguntaba por la cuna (aún no sé qué cuna… vete tú a saber). Total, que estaba ido del todo, y el cura empeñado en hacerle rezar el padre nuestro y el ave maría… A ver, señor, mi padre me confunde con una señora que ahora tendría casi 100 años y que murió hace 6, y usted pretende que rece en voz alta… anda que…

Pero sus visitas terminaron por convertirse en algo habitual, y yo, que tengo MUY POCA PACIENCIA he terminado por hartarme de ellas.

Yo creo que el culmen del surrealismo sacerdotal lo alcanzó el buen señor la tarde en que, estando allí mi abuela (otra que… esta mejor os la comento otro día, que si no el post será eterno), mi hermano, su novia y yo, apareció así, sin avisar y sin llamar (como siempre) el sacerdote buñuelista (por lo surrealista, digo).

Allí estábamos los cinco, mirando para él, mientras el cura, con la mano de mi padre cogida entre las suyas, le explicaba que, para que dios le diese paciencia, lo mejor que podía hacer era contar de 200 a 0… y lo hizo. El cura, digo, no mi padre.

Sí, sí, señores. Allí, con mi cuñada descojonada de la risa y mi hermano ojiplático, y ante la atenta y condescendiente mirada de mi abuela, el cura contó de 200 a 0, parando en medio porque se perdía, hasta que terminó, nos volvió a insistir en sintonizar la capilla de las narices (le tengo ya una manía que no es normal), y se marchó de nuevo.

El domingo siguiente, estando yo “de guardia”, regresó. Eran las 11 de la mañana y mi padre, que había pasado una nochecita toledana de órdago, dormía plácidamente mientras yo me reía viendo la reposición de Sensación de Vivir en FDF (en serio, creo que me habrían oído reír en Cancún si no fuese porque me daba miedo despertar a mi padre).

El sacerdote entró sin llamar, como siempre, y se fue directito a despertar a mi padre!!! Me dejó muerta… Yo conteniendo la risa para no molestarle, y el tío entra y se va directo a despertarle.

“¿Qué tal está? ¿Está mejor? Hay que ser fuerte, eh, que dios nos pone a prueba, ¿ha visto usted la misa?” (Todo esto así, seguido, sin respirar, vamos)

Mi padre vuelve a cerrar los ojos. Capto la indirecta y respondo yo.

“No, es que estaba dormido”, respondo yo.

“Pero la misa se puede poner igual aunque esté dormido”

“Ya, y otras cosas también”, pienso para mis adentros.

“Ya, pero como estaba dormido, yo prefería ver otra cosa”, digo finalmente, para parecer menos borde.

“Bueno, bueno, ¿y quieres comulgar?”… yo, que no comulgo desde le día de mi confirmación.

“No, gracias, padre” respondo tratando de ser educada

“Y por qué no, mujer, es domingo, hay que comulgar, que hay que recibir a dios” .. y dale perico al torno

“No, de verdad, gracias”

“Pero mujer, ¿por qué no quieres comulgar? Si quieres yo te confieso”. Aquí ya casi me muero, vamos, que por poco me da un hari.

“Pues verá, padre, yo es que hace muchos años que dejé de creer”.

“Pues hay que recuperar la fe, mujer, tú pídele a dios fe, ya verás”…y dale, ¿a qué dios? ¿Al tuyo, al de otros…? ¿No te acabo de decir que no creo?

“Bueno, padre, comprenda usted que es mi decisión”.

Entonces el señor se acerca mi padre de nuevo, que se hacía el dormida tratando de evitar la confrontación, y le suelta

“Y usted, ¿quiere comulgar?”

Mi padre, que es mucho más diplomático y novelesco que yo, va y le dice

“No, no, sin confesarme no quiero” toma del frasco, carrasco

“Pero si usted está aquí ingresado, y malito, los enfermos no pecan, hombre” ¿Y el pecado de pensamiento, qué pasa, que los enfermos no piensan?

“No, muchas gracias, pero no”

“Si quiere yo le confieso” Qué manía tiene este cura con las confesiones coño.

“No, no se preocupe, la semana que viene hablaré con mi confesor”… Coño, que soy hija de Felipe II y no lo sabía, que mi padre tiene confesor!!! Si es que a mi señor progenitor le sale la vena literaria se sale del mapa, vamos.

Total, que el cura se marchó, y desde entonces no volvió por allí mientras estaba yo. Esto lo sé porque mi hermano, con el que me turno en el hospital, me cuenta que cuando él está sí se pasa por allí.

Pero el martes llegué antes de lo previsto al hospital, y el pobre hombre volvió a coincidir conmigo. Mi padre estaba durmiendo tranquilamente la siesta, y la puerta se abrió así, sin previo aviso, mientras yo ojeaba el Vogue de septiembre.

Me miró. Le miré. Nos miramos. Entró igualmente, pese a que, ya os lo he dicho, no le hace gracia tropezarse conmigo –se ve que los ateos le damos como alergia, o algo-.

Al ver que mi padre dormía –bueno, y al ver mi mirada de “como le despiertes te doy una leche que te mando a Compostela sin peregrinaje ni camino de por medio”- decidió el buen señor entablar conversación conmigo.

“Y usted, ¿qué es de él?”

“Su hija” respondo

“¿Hija única?”… ¿pero no has visto a mis hermanos por aquí como medio millón de veces?

“No, no, somos tres”

“Ah, tres chicas”

“No, dos chicas y un chico” ¿pero quién coño me mandará a mi contestarle al cura?

“Bueno, pues ahora os toca tener paciencia, y a tu hermana y a ti cuidar de tu padre”

“Y a mi hermano”

“Bueno, pero más a vosotras, que las mujeres…”

“¿Qué las mujeres qué?” aquí ya cabreada de verdad

“Es que para esto estáis las mujeres mejor”

“Se equivoca, quien mejor se ocupa de mi padre es mi hermano” y encima es verdad. Lo juro. Mi hermano es el mejor enfermero posible para mi padre.

“Bueno, tú hazme caso”
me dice el muy… machista.

“Buenas tardes, padre” dije para zanjar la conversación.

El cura se marchó como había venido, es decir, sin llamar a la puerta –claro que si hubiese llamado para salir y no para entrar me hubiese muerto allí mismo- y mi padre abrió los ojos sólo para guiñarme uno… si es que es de un teatrero…

51 comentarios:

Yaiza dijo...

Venía a comentarte el post anterior (que lo leí anoche y no me dio tiempo de escribir nada) y me encuentro con ésto. En fin, que creo que fuiste demasiado educada y diplomática. Acaso no se da cuenta que no es muy bien recibido? Es lo que pasa entre la Iglesia y el Estado pero a pequeña escala: que quiere estar incluso dónde nadie le ha llamado...pues eso, la próxima lo despides antes de que cruce siquiera el umbral.

María dijo...

Jajaja, Yaiza, es que no se da por aludido... le acompañas a la puerta, y ya con ella medio cerrada vuelve a entrada!!!

Verónica dijo...

María, admiro tu sentido del humor. Y te compadezco... porque aguantar a un cura tiene tela!!!

Para la próxima vez olvídate de tus buenos modales y mándalo a la mierda. Ya verás qué a gustito te quedas!!!

Sonia de Gijón dijo...

Ja, ja, ja, qué coñazo de cura, pero qué bien lo cuentas María. Ya sabes, para aguantarle pídele muuuucha paciencia al Señor, ja, ja.
Besos.
A ver si tu padre se recupera pronto y lo podéis tener en casa antes de lo que pensáis.

Lucía dijo...

Pues yo sinceramente me quejaría a la dirección del hospital.... Es increible lo del clero, es que no te dejan vivir..
A mi me pasó algo parecido con la extremaunción de mi padre, vamos a ver, mi padre no creia y como no creia no quería extramaunción ni leches en vinagre, pues ahi vino el dichoso "padre" tropacientas veces a convencernos de que iba a morir en pecado y yo ya me harté y le dije " si Dios es tan bueno y mi padre tambien, le va a acoger en su gloría, esté bendecido por usted o no, así que por favor no vuelva".
Otra muy gorda fue cuando decidimos incinerarle y nos dicen que a que hora queremos la misa, y le digo al señor "funerario" no queremos misa y "por favor si puede ser que alguien ajeno a la iglesia diga unas palabras antes de incinerarle", pues me dice que eso es imposible que o cura o nada ... pero en que mundo vivimos????? Total que al final nos tuvimos que tragar a un cura que luego coincidio en la iglesia con la suegra de mi hermano ( sin saber que era la suegra) y le comentó que venía de incinerar a un sinvergüenza... ay que joderse, sinvergüenzas ellos !!
jo María llevas una racha.... no haces más que sacarme lo peor de mi....jajajajaja
un besote y ANIMOOOO

ElPajarito dijo...

Ay María, Dearest mía, ni que decir tiene que te compadezco infinitamente por tener que soportar a semejante cilicio flagelatorio con patas, pero llevo una tarde muy down y has hecho que me reía TAN a gusto. De hecho, igual que tú intentando no despertar a tu pobre padre, yo he tenido que contener la risa, pero para no destrozarme la caja torácica delante d emis ocmpañeros de oficina jajajajajajaja, pero el relato ha sido ES-PECTACULAR.
Ahora, tengo que darte la enhorabuena por hacer acopio de tamaña paciencia y educación para capear al cura, pues cualquier otro seguramente lo habría mandado a freír espárragos quickly. Ahora, hayq ue ver cómo hos lo montáis, pero que pare ya de entrar y salir de la habitación a su antojo, me parece intolerable, bueno, otras muchas cosas que comentas también, en fin.
No creo que estando tú presente vuelva a propasarse mucho, pero dile a tu hermano que se ande con ojo, que seguro que intenta alguna estratagema con él.
Paciencia, María, paciencia todos. Y mucho ánimo y pronto restablecimiento para el Sr. Nieto ;-)
Bss Mil,

ElPajarito

ElPajarito dijo...

Ay María, Dearest mía, ni que decir tiene que te compadezco infinitamente por tener que soportar a semejante cilicio flagelatorio con patas, pero llevo una tarde muy down y has hecho que me reía TAN a gusto. De hecho, igual que tú intentando no despertar a tu pobre padre, yo he tenido que contener la risa, pero para no destrozarme la caja torácica delante d emis ocmpañeros de oficina jajajajajajaja, pero el relato ha sido ES-PECTACULAR.
Ahora, tengo que darte la enhorabuena por hacer acopio de tamaña paciencia y educación para capear al cura, pues cualquier otro seguramente lo habría mandado a freír espárragos quickly. Ahora, hayq ue ver cómo hos lo montáis, pero que pare ya de entrar y salir de la habitación a su antojo, me parece intolerable, bueno, otras muchas cosas que comentas también, en fin.
No creo que estando tú presente vuelva a propasarse mucho, pero dile a tu hermano que se ande con ojo, que seguro que intenta alguna estratagema con él.
Paciencia, María, paciencia todos. Y mucho ánimo y pronto restablecimiento para el Sr. Nieto ;-)
Bss Mil,

ElPajarito

María dijo...

No te creas, verónica, que tentada estoy... para que luego digan que soy mala... si es que..

María dijo...

Sonia, muchas gracias. Parece que la cosa mejora, aunque hoy resulta que se han pasado con los calmantes y anda "atolodrao" por ahí, confundiendo la papelera con una butaca, y cosas así... pero vamos, en breve, en casa... Y SIN CURA!!

María dijo...

Joder Lucía qué fuerte lo de tu padre... desde luego a veces parece mentira que vivamos en un país aconfesional con un estado laico. Y ojo, que me parece super respetable el tema religioso. Mi madre era muy creyente, cuando enfermó el cura venía a casa a darle la comunión a diario... PERO PORQUE ELLA SE LO PIDIÓ!!!!

Es que hay cada personaje suelto...

María dijo...

Ay, ElPajarito, es que a veces el humor es la mejor medicina... porque como no me lo tome con humor le arreo, te lo juro que le arreo!!! jajajaja

gelines dijo...

María, bonita, no sabes lo muchísimo que me he reído leyendo este post. Hace tiempo que te leo (me he alegrado mucho de que vuelvas a la vida bloggera) pero no me había atrevido a escribir hasta hoy. No he podido dejar de reírme y de acordarme de un cura similar (a los de los hospitales les educan en un seminario aparte, te lo digo yo) que entró (sin llamar) en la habitación en la que estaba ingresado mi novio, mientras nos dábamos unos besos y algo más. Lo primero que dijo después de que nosotros pusiéramos cara de póker fue si queríamos confesarnos. Nos dio la risa floja y hasta hoy.

Me alegro de que tu padre vaya mejor. Y de que podamos disfrutar más de tí.

Un saludo.

María dijo...

Ay, jajajajaja

Gelines, sin duda, tu anécdota supera las mias!!! jajajaja

QUÉ MOMENTAZOS!!!! jajajajaja

Por cierto, muchas gracias por el comment y por los ánimos.

mari dijo...

Increíble lo de la comunión... y lo de la extremaunción de los comentarios...

Lo mejor, una buena respuesta... Mi abuela dejó patidifuso... al obispo. Resulta que mis padres viven en un pueblecito, y el cura del lugar organizó una visita del obispo al pueblo. Como mi señora abuela (comunista y devota de San Antonio, única ella) no podía salir de casa, al cura no se le ocurrió otra cosa que llevar al obispo allí.

Mi madre, histérica, porque su suegra jamás se ha cortado un pelo. Llega el cura con el obispo y le dice "Mire Jacinta, que como está usted mayor ha venido el Obispo a verla", y mi abuela que le mira, le requetemira y le dice: ¿Qué pasa, que como sabe que estoy a punto me trae al jefe, a ver si gana uno nuevo para los suyos?

El obispo reía por no llorar (pobrecita, decía, los mayores son lo que tienen), mi madre, muerta, como el cura, y yo muerta... de la risa.

Besos, Mari

María dijo...

Ay Mari tu abuela qué grande!!!!

jajajaja, lo never seen before que diria la divina!!!

pinkocha dijo...

Cari, tengo un crucifijo en el trastero al que no le doy mucho uso, si eso te lo acerco y te lo cuelgas del revés y el próximo día lo recibes así y regurgitando lasagna de espinacas, a ver qué pasa.
Mis mejores deseos al Sr. Nieto (Pajarito, eres taaan caballero...).

Ely dijo...

yo... yo creo... yo creo que a ti el cura te gusta, el cura te entretiene... y lo digo, porque si no para que le dices que no crees??? tu querías conversación y hacer el remake del pajaro espino...

MARIETA dijo...

Coñazocura, oye...
Es que no sabe que el que quiere recibir el santosacramento ya llama directamente y no hay que andar "mendigando" fieles...
Y en momentos chungos... Chica que paciencia tienes y qué educación, a mí al ¿Por qué no me comulgas? me hubiera salido una faltada o una grosería fijo...
Que vaya bien. Un abrazo.

María dijo...

Mmmmmm... oye, Pinkocha... me lo estoy planteando... ¿surtirá efecto también con mi abuela? Porque entonces no es un remedio, es EL REMEDIO

María dijo...

Ely, tía, si vieras al cura...

Mediometro como mucho, tipo barrilete, más gordo por el centro que por los extremos, calvo pero con tonsura blanca, los dientes negros, ojillos ratoniles, y lleva un enorme crucifijo de madera colgado al cuello... tía, es el anti-pájaro-espino!!!!

María dijo...

Marieta, la grosería me salió pero para dentro... lo peor es que encima me vi "obligada" a darle explicaciones, como no hacía más que preguntar "por qué"... que me faltó explicarle mi apostasía, coño!!!

baballa dijo...

un 10 Maria por tu "diplomacia" y buen hacer, seguro que el cura no volerá y tu padre lo agracederá!! eso si es una buena enfermera!!

Yolanda dijo...

jajajaja. pero qué bueno, por favor!
Yo creo que hubiese sido tan diplomática como tú. ante esas situaciones siento una vergüenza ajena tal, que lo contrarresto siendo muy educada y sin soltar un corte que haría la situación más embarazosa.

Es una pena que el señor cura este sea mayor porque es una especie en extinción y las próximas generaciones se van a perder oir semejantes burradas.

Yolanda dijo...

jajajaja. pero qué bueno, por favor!
Yo creo que hubiese sido tan diplomática como tú. ante esas situaciones siento una vergüenza ajena tal, que lo contrarresto siendo muy educada y sin soltar un corte que haría la situación más embarazosa.

Es una pena que el señor cura este sea mayor porque es una especie en extinción y las próximas generaciones se van a perder oir semejantes burradas.

María dijo...

Baballa, no creas, el mejor enfermero del mundo mundial es mi hermano, que cuida de mi padre, de mi hermana y de mi al mismo tiempo y encima no pierde la sonrisa... eso sí es un profesional!!!

María dijo...

Yolanda, yo más que por vergüenza ajena es por una mezcla de estupor y discreción... como que me descoloca, vamos. Es que no sé por dónde salir!!

maba dijo...

leí el post ayer y me reí un montón.. es que son este tipo de desgracias..insufribles para uno pero graciosísimas cuándo les pasa a los demás (sorry!!!)

pero es que encima hay unos comentarios para guardarlos... porque lo del pájaro espino..y la abuela de Mari ya no te digo !!

en todo caso..enhorabuena por tu paciencia...y sin contar del revés. y, a fin de cuentas, por tu educación y respeto.

esto es lo que falta a él.

besos

María dijo...

Maba, no te creas, yo lo vivo en primera persona y soy la primera en encontrarlo de traca valenciana!!!

El día de la cuenta atrás -de ahora en adelante, "The final countdown day"- casi me meo encima, es que... como diría el del mechero de la Sole... "endevé"... jajajjaja

Anónimo dijo...

Jajajajajaja, me he reído muchísimo con el cura, ¡es un jachondo, no digas que no!
Está genial cómo lo cuentas y me alegro de que tu padre en breve (sean dos meses o tres) vuelva a casa, que debe estar el hombre harto de hospital.

¡Ánimo y un beso!

Shire

Mariann dijo...

No, si con la descripción que nos has dicho, lo veo más para salir en una película de terror.

Yo lo siento, pero ya lo hubiera echado y prohibido la entrada directamente.

Sinceramente, lo encuentro de una mala educación tremenda, además de aprovecharse de la situación de indefensión en la que se encuentran las personas en el hospital.

A la calle directamente.

Pero bueno, si os hace el tiempo más llevadero y esos momentos esperpénticos, con los que tendréis hasta para escribir un libro con tanta anécdota, entonces me parece bien.

Lo del crucificio puesto alrevés, creo que también será una buena solución, o al menos aportará nuevos alicientes a la conversación tan amena que tiene este hombre...

paciencia que hay que tener...

Aizkora dijo...

hola guapa!!! me alegro de que hayas vuelto a la actividad blogueril y estes dandonos tanto post con tanta miga...

me alegro que te tomes los momentos "cura" asi de bien , y lo que mas me gusta es el cachondo de tu padre que se hace el dormido para que no le de la chapa!!!!! jjajajaaaa!!! y que tiene confesor, ole ahi, me encanta tu padre, si señora.

muchos besos y ya sabes, palante!

Anónimo dijo...

Vaya, pues cuando estuvo ingresado mi padre no recuerdo yo a ese "elemento"...bueno ni cuando mi suegro (que estuvo casi dos meses). Pero conociendo lo diplomático que es mi costillo nos detienen fijo...es que somo pelin ateos (vamos del todo) y no re-convertibles (que no tenemos arreglo ni ganas de tenerlo)...

Yo recuerdo cuando tuve a mi hija, el día del alta con unas ganas de irnos para casa, solo esperando que la enfermera trajese los dichosos papeles (debia estar comiendo que mira que tardó la tia) aparece el cura, buffff....era yo la que contaba hasta cien...de verdad de la buena!!!

Un beso

Maite

Olly dijo...

Menuda paciencia guapa, yo le habría soltado algún improperio...
Espero que tu padre mejore pronto y lo podaís llevar a casa que estareís todos más tranquilos.
Ánimo y un fuerte abrazo.

cristineta dijo...

Qué grande eres!!

Hace un tiempo descubrí tu blog y he leído ya varios posts y la verdad es que me escacharro viva, me gusta mucho como escribes y tienes un punto de humor que me mata!

Y bueno qué decir del post, pues que me he reído cosa fina, te imaginaba ahí aguantando como una campeona (ya te digo yo que hubiera perdido los modales antes de la 2a visita jajajaja)

Pues eso, ya tenía ganas de comentar, sigue así me encanta tu blog!!

Saludos!!

Rub dijo...

Peor tí, grábale en vídeo y cuélgalo en you tube!!!!!!!!

Ese cura no tiene precio. Es el auténtico comercial a puerta fría de Dios. Jajaja, me he descocojonado con el buen cura.

María dijo...

Shire, en serio, el tio es lo más cansino que existe... es como tener detrás al cobrardor del frac, pero en versión vaticana. Puffff

María dijo...

Mariann, lo grande, lo que a mi me mata de verdad, es lo pesadito que es y su falta absoluta de discreción. Ni las enfermeras ni los médicos nos han preguntado jamás, por ejemplo, por nuestro parentesco con él.

Se dirigen a nosotros como "familiares", y un día les dije -voluntariamente- que era su hija, y la enfermera me contestó.

"Hombre, me lo imaginaba, pero podrías ser su mujer, su amante o su prima, y para mi eres la que le acompaña y le cuida aquí. El parentesco me da igual"... al cura, por lo que se ve, no le daba lo mismo

María dijo...

Aizkora, es que mi padre es muuuuuuuuy listo.

Ahora ha empeorado un poco, han venido unos familiares a verle, y ha pasado de ellos. Cuando se han ido, ha abierto los ojos, me ha guiñado uno, y me ha dicho "hola hija, que estoy bien, eh"... es que...

María dijo...

Maite, con los antecedentes que cuentas te cruzas con este cura y te lanza un cubo de agua bendita, fijo, vamos.

María dijo...

Olly, me hace gracias que insistais en mi paciecia... paciencia la de mis hermanos, que pasan de él... yo soy la borde que le respondo!!! ajajajaja

María dijo...

Cristineta, muchas gracias!!! Qué ilusión que te hagan reir mis post, creo que es un don que no tengo y me que encantaría tener, porque con humor todo se lleva mejor.

María dijo...

Rub, no creas, que me lo ha planteado. Montar una cámara oculta en la habitación y colgar los super sketchs en internet... yo creo que lo hago más famoso que al "contigo no bicho"

Calipso dijo...

uy qué personaje, no?
Bueno, que se mejore tu padre!!

Mirash dijo...

En los hospitales siempre hay algún pesadito, cura o no cura. Cuando mi padre estuvo ingresado este verano 10 días, todos y cada uno de ellos nos vino un señor a contarnos que su mujer estaba con depresión bipolar (pero ingresada en traumatología curiosamente) y que tenía una hija que estudiaba una ingeniería en Valencia. Nos lo contaba a nosotros y al resto de la planta. Y si le decías que ya lo sabías daba lo mismo, te lo contaba igualmente.
De todos modos estas cosas aunque te trastocan un pelín los nervios en el fondo te hacen reír en los momentos difíciles.
Por cierto, las frasecitas del cura intentando sacarte fe de donde no la hay me han recordado un montón a mi abuela. Está empeñada en que una gotera de la pared es una manifestación de Santa Apolonia y me hace llevar una estampita suya en la cartera. La verdad es que en el fondo estas cosas hacen que la adore jeje. ¡Un beso!

MEL dijo...

Mirash, pues tengo yo un desconchado en el techo del baño que podría ser el mismísimo San Judas Iscariote (que de Santo más bien poco, no?). Nos hacemos un sitio de peregrinación?

María, para la próxima lleva un juego de cartas del kamasutra y le dices al paisano que juegue contigo al mus, y que le envidas a pares y cambia el nº de la habitación, ponle el 666 bien a la vista en la puerta, por fuera.

Tía... por el amor de nuestro querido Dios!!

Mirash dijo...

Mel, tú pásame una foto que se la enseño a mi abuela y la tienes plantada en tu casa a las pocas horas. La verdad es que si le echas maginación sí se ve una cara de mujer, pero Santa Apolonia precisamente, no sé yo.... Jajaja

Paula R. dijo...

Desde Luego, Buñuel lo metía en una peli, fijo!
Qué machista por favor!! yo le habría tirado el vogue, bueno,no, que se arrugan las hojas ;)
Mucho ánimo, un beso!

DesCreyendo dijo...

La semana pasada operaron a mi tía y sufrí una situación similar..además el "capellán" (que así se hacía llamar...) iba disfrazado de celador..con lo cual,cuando te dabas cuanta..zas!!ya estaba dentro...no sé a vosotros,pero a mi me da yuyu que el cura ronde por las habitaciones de un hospital..parece que va de avanzadilla...

Saludos!!

coco dijo...

va todo bien???

Zepequeña dijo...

A mi me dan un poco de yu-yu...

Zepequeña.

florci dijo...

Tia, yo no tengo tanta paciencia, a este buen hombre le hubiera mandado al carajo desde muy prontito, la capilla que la sintonice el con los huev.. en su casa si quiere y a vosotros que os deje en paz, hombre, que esta una persona enferma y viene el tio a ponerle la capilla, que le ponga el futbol! que tio mas pesao.
Y a los padres les cuidan todos sus hijos tanto mujeres como varones, ¿que se habra creido? manda huevos! ainssss lo que hay que oir.
Que tu padre se recupere pronto, un besazo!